No sabía que mierdas iba hacer ahora, todos me miraban con celos fruncidos y miradas de odio, no podía culparlos por mis mentiras esto se arruinó y empeoró de una manera exponencial. ¿Qué haría ahora? Su amenaza fue clara, no podía contactar con los policías por lo que debía de esperar a su llamada. Me encontraba eufórico lleno de nervios, miedo y muchas otras sensaciones que nunca antes había experimentado. Mi corazón dejó de latir en ese mismo momento en que la vi junto a Cony, entonces me di cuenta que esa mujer nuevamente arruinaría mi vida y algo tan bonito que había comenzado a amar con fuerza. No comprendía cómo lograba enterarse de todo y esta vez incluso se había enterado de dónde nos encontrábamos que logró aparecerse aquí. Si tan solo llegara a ocurrirle algo a Constanza m

