El fin de semana había sido magnífico, había descubierto que ese hombre despreocupado y relajado en verdad tenía sus mañas y no era tan relajado como pretendía serlo. Había disfrutado tanto de su compañía esos dos días que ahora nuevamente en la casa de mis amigos puedo decir que me siento sola cuando estoy rodeada de un montón de personas. Pero cuando esta mañana bajé al comedor para desayunar entendí porque me sentía así, porque a pesar de estar rodeada de tantas personas ellos tenían a su otra mitad con ellos y ya lo tenían todo allí dentro que no sentían ningún tipo de vacío, yo no lo tenía a él a mi lado por lo que a pesar de tener a mis amigos podía sentir su falta. Parece tan estúpido este sentimiento pero ahora comprendo cuando mis amigas hablaban del amor verdadero y del amor a

