Desde que llegamos me encerré en mi despacho a culminar el trabajo que quedó pendiente ayer. El proyecto de acondicionamiento de las áreas para la instalación del cuidado y preescolar de los hijos de los empleados está bastante adelantado, por lo que necesito avocarme de lleno en las otras áreas para tenerlo instalado ya cuando Nathaniel culmine el tiempo de reposo por la intervención quirúrgica. Él y Marissa han sido ese toque de frescura que necesitaba para ver las cosas de modo diferente. Me tocaba tener de frente a alguien con una realidad similar a la mía para poder avanzar sin tanto resentimiento acumulado como venía haciendo hasta ahora. Ciertamente he sufrido mucho en el proceso, pero la conversación que tuve anoche con Marissa me permitió entender el daño que yo mismo me vengo h

