CAPÍTULO 31. ARDIENDO EN LA PASIÓN

1026 Palabras

Cuando las palabras brotaron de mi boca sin darme cuenta, confesándole que estaba enamorada de él, no pude evitar el rubor de mis mejillas y la emoción recorrió mis venas sintiéndome extasiada; Camillo me pidió le repitiera las palabras, pero como no me animaba a repetírselas, empezó a besarme como un loco por mi cuello, entretanto yo reía encantada, me sentía feliz, haber reconocido mi amor por él. Eso me hacía sentir diferente, fuerte e invencible.   —Te amo —le repetí y tomó mis labios, recorrió cada resquicio de mi boca con devoción, nuestras lenguas se encontraron en un baile de pasión.   Sin darme cuenta me fue desnudando poco a poco, descendió por mi cuello, me abrió la blusa, apartó el brasier y comenzó a chupar mis senos ansioso, hambriento, estaba embelesado mordisqueando, pr

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR