-Oh querida... Cuanto lamento no haber podido estar contigo en ese momento... -No te preocupes tía, gracias a Santiago y a todas las personas del pueblo me siento mucho mejor ahora, ellos en ningún momento me hacieron sentir sola. -¡Eso es tan genial querida! Estaba muerta de la preocupación por tí, no tenía ni idea de como estabas, sé que las video llamadas son muy efectivas pero no era como si pudiera estar aquí y asegurarme que realmente estabas bien... -Gracias tía. Mi tía era una mujer tan sensible que no dejaba de disculparse por no haber podido llegar a tiempo para el funeral ni para el entierro de mi madre. -Buenos días, disculpenme que las interrumpa, ¿Jade ya tienes preparado el listado de cosas que hacen falta? -¡Ah, si... Esta en nuestra habitación! Dame un segundo, iré p

