Nunca nadie me había llenado tan bien, como lo está haciendo este hombre, muchas veces había quedado insatisfecha, pero con este adonis, “uff”, creo que ya experimenté más de un orgasmo.
Él parece no saciarse y con una agilidad y fuerza sorprendente al salir de mi vuelve a tomarme de la cintura y gira de nuevo, poniendo mis pies sobre sus hombros y de esa manera volviendo a llenarme con su hombría.
Entra y sale con fuerza mientras sus manos se apoderan de mis senos, estrujándolos con fuerza, cosa que lejos de molestarme me excita aún más, elevo mi pelvis para sentirlo mejor, él me ayuda ya que es un hombre bastante alto le calculo que mide como 1.80 o 1.90, no sé, muy alto para mí 1.60, pero que eso no es impedimento para poder acoplarnos y disfrutar como creo nunca lo había hecho.
Ambos terminamos en un gemido fuerte y sexy, tiene una voz tan ronca que eriza los bellos de mi piel y con la excitación sale aún más encantadora.
Quedamos un momento recostados, descansando y tomando un poco de aire, nunca había hecho algo así, siempre termino mi faena y me largo, pero aún siento mis piernas temblar y dudo poder dar un paso.
Nunca pensé ser multi orgásmica, pensé que era un tanto fría y por eso es por lo que los hombres con los que había logrado tener un orgasmo eran especiales, pero lo de hoy es totalmente algo fuera de este mundo.
—¿Cansada? —Pregunta en un cierto tono de voz que, aunque no lo conozco siento que es para que esto continue, es como si quisiera comprobar si ha acabado conmigo.
—Como podría estar cansada, si esta noche apenas va comenzando —Respondo en mi tono sexy.
—Esa voz me agrada porque yo aún tengo pensadas algunas travesuras —Se gira hacia a mí, hace el intento por besarme, pero creo que recuerda lo que le dije y mejor baja para devorar mis senos, mientras sus dedos bajan a estimularme de nuevo.
No puedo creer que apenas me toca y mi cuerpo ya está reaccionando y pidiendo más de él.
Esto es algo desconocido, pero que me está encantando es como si estuviera siendo devorada por una bestia, pero una bestia que me está fascinando, que en tan solo una noche me está haciendo adicta a él, lo más increíble es que él parece sentir lo mismo, ya que no deja un solo centímetro de mi cuerpo libre de sus besos y caricias.
Tenemos dos faenas más y puedo decir que sin duda esta ha sido la mejor noche de mi vida, me encanta el sexo, soy adicta y además me ha funcionado para sacar mi estrés y ahorrarme el gimnasio, pero lo que hicimos este hombre y yo hoy, es algo que me llevo a otro mundo y que me gusta, pero también me asusta.
Me asusta esas ganas intensas que tenia de besarlo, de sentirme poseída por él. El que nuestros cuerpos se fundieran en uno solo, sentirlo dentro deb mi ha sido la sensación más increíble y extraña de mi vida.
Su virilidad me ha saciado de una manera extraña, ha llenado no solo la necesidad de hombre que sentía, sino algo más, algo que no se definir que es, que me hace vibrar de una manera extraña, una manera que no había sentido con ningún otro hombre.
Pienso en su arrogante sonrisa, en su voz ronca y varonil y mi cuerpo se estremece. Sonrió como una tonta pensando que en él hay todo lo que detesto, y a la vez me siento una absurda por dejarme poseer y disfrutar de estar con una persona así y aún más que desee volver a sentirlo.
Él queda profundamente dormido, me giro y lo observo, tiene un rostro bello y así dormido parece un bello angelito, se ve que está descansando plácidamente, parece un chico bueno, cualquier persona que lo viera pensaría que es un ser de luz que ha bajado del cielo, pero dudo que un angelito sea capas de hacerme retorcer como si estuviera poseída, como lo ha hecho este bello demonio.
¿Quién será? ¿Un junior heredero? Tiene la pinta de serlo, pero su voz, esa voz tan demandante, me da a pensar que no, que tal vez sea un magnate, un político lo dudo, ellos son conocidos y un rostro así sería difícil de olvidar. Abro mis ojos de sorpresa al pensar que pueda ser algún m*****o de una mafia, esos tipos son arrogantes y presumidos como él. No, no, muevo mi cabeza negando esa posibilidad.
Bueno creo que no importa si él se atrevió a presentarse sin cubrir su rostro es porque seguro como él dice su identidad allá afuera esta asegurada y dudo que en el mundo en el que ahora me muevo, llegue yo a tener contacto con él sea quien sea. Solo disfrutare como siempre lo hago y olvidare esta noche.
Mi cuerpo se siente agotado y sin pensarlo mis ojos se cierran, cuando despierto veo por la ventana que ya ha amanecido.
No puedo creer que me quede dormida, ese hombre tiene su brazo sobre mi abrazándome. ¡Maldición! ¿Cómo pudo pasarme esto? Todo lo que va en contra de mis reglas, esta noche las rompí. Nunca duermo con nadie, y al terminar mi rutina me voy. Pero ahora no me fui, me quedé repetí hasta saciarme y ahora, despierto abrazada de este desconocido.
—¿Te iras sin despedirte? —Pregunta, mientras me visto y acomodo mi antifaz.
—Creo que ya nos despedimos toda la noche. No creí que fuera necesario decir a dios cuando no, nos volveremos a ver.
—¿Y porque no? Si tuvimos una gran noche, podríamos repetir —Dice y si, se puede cuando haces un acuerdo, puedes anotarte o anotar que hay exclusividades o preferidos. Pienso en lo que me propone y en todo lo que pensé mientras él dormía, pero el volver a vernos puede ser peligroso.