Capítulo 19

1709 Palabras
___________ POV Esa noche no dormí, todo debe salir bien, Harry y yo hemos practicado todo el día lo que debemos decir, sobre todo él, lo tendrán en la mira. Por más que él diga que no, sé que será así. Es por eso que no quería volver aún, prepararnos más o tal vez convencerlo de irnos lejos, fingir también mi muerte e irnos del país. Pero él no desea eso. Y aunque no me guste lo apoyaré en lo que quiera. Dentro de todo, sé que Harry desea hacer las cosas bien, enmendar sus errores, y ser personas nuevas, poder tener una vida tranquila juntos. - Trata de dormir- susurra abrazándome. - No puedo. - ¿Quieres hablar de eso? - Tengo miedo- digo llorando- me estoy cagando de miedo Harry, no quiero que te pase nada malo. - Cariño, todo saldrá bien, nos creerán y podemos seguir con nuestra vida. - No lo entiendes... Harry, si te pierdo a ti, lo pierdo todo. - Mírame amor, todo saldrá bien, para los dos. Y cuando todo esto pase podremos ir a ese restaurante del que tanto me has hablado, ¿qué dices? - Me encantaría- sonrío besándolo. A mis padres los han trasladado a un penal de máxima seguridad en Finlandia, por lo que es imposible que los pueda volver a ver alguna vez. Dani es mi mejor amiga y la adoro, pero no puedo cargarla con todos mis problemas, en cambio Harry, es lo único que tengo y yo soy la único que tiene él. Por mí no tengo miedo, no me pasará nada, de eso estoy segura de eso. A pesar de los problemas que ha tenido mi padre, la ciudad lo respeta por haberse sacrificado por mí, aún tiene poder acá, diga lo que diga no me harán nada. Pero a Harry pueden con una sola palabra mal dicha o gesto mal hecho encerrarlo o herirlo. Y no permitiré eso. Nos despertamos temprano y caminamos por el bosque, aprovechamos la lluvia de la madrugada para ensuciarnos, somos chicos que hemos sobrevivido en los bosques y pueblos desolados, no podemos llegar impecables. En lo largo de la caminata encontramos prendas en mal estado, apestando y muy sucias, nos las ponemos de inmediato. Mientras caminamos hacia la ciudad sale el sol, no sé si es impresión mía pero nunca lo había sentido tan fuerte. Llevamos horas caminando, me duelen los pies, tengo los labios resecos. - Estamos cerca- Harry sonríe débilmente- espero que no nos deshidratemos. - Sería bueno para la historia, ya sabes, quedaríamos algo así como supervivientes. - En cierta parte lo somos. Seguimos caminando no sé cuánto tiempo, pero la cabeza me duele cada vez más, y Harry ha comenzado a vomitar. Decidimos parar unos minutos. La idea es llegar medio mal, no muertos. Nos echamos en el suelo y sin querer nos quedamos dormidos. Amanezco en la cama de un hospital, Harry no está a mi lado, toco el botón de la enfermera, ella sonríe amablemente y se emociona de que este despierta, me pregunta lo que necesito. - El chico que vino conmigo, Harry ¿cómo está? - Estará bien, sólo estaban deshidratados. Después de que les tomen las declaraciones podrán irse a casa. Parece que todo está yendo bien, ¿por qué sigo sintiendo esa presión en el pecho entonces? Como si algo malo estuviese a punto de pasar... Relájate _________, en unas horas iras a casa con Harry. Entra un hombre de aproximadamente unos cincuenta años, toma mi declaración y hace algunas preguntas, lo que sucedió el día del secuestro, lo que me hicieron, por qué maté a ese hombre, mi contacto con Harry y como hemos sobrevivido todo este tiempo. A lo que digo le va restando importancia, me huele a que es por las influencias de mi padre. - Bien, eso es todo _______- sonríe- en unas horas podrás ir a tu casa a descansar. Eres una chica muy valiente. - ¿Y Harry? ¿También podrá irse conmigo? El hombre se acomoda la corbata, está buscando cómo decir algo. Y eso no me tranquiliza nada. _________ POV - Deberíamos hablar los tres, cuando ya estén recuperados. - O sea ahora mismo- digo sacándome el suero, voy a la habitación del lado, Harry me ve y sonríe, lo abrazo- ¿estás bien? - Si, ¿tú? ¿Por qué te quitaste el suero? - Algo salió mal- susurro en su oido- me ha dicho que tenemos que hablar los tres. - Tranquila. - Bien, no sé cómo empezar- el hombre se rasca la nuca- lamento todo lo que han pasado, son jóvenes y tienen toda una vida por delante. La historia que nos cuentan la creo, pero no hay evidencias que puedan probarla, por todo el tiempo que ha pasado, añadiendo que todos los secuestradores están muertos. - ¿Qué quiere decir eso? - Lo que hiciste con ese hombre prueba autodefensa, por otro lado, Harry se llevó el arma, ¿por qué lo hiciste? - Para tener algo con que defendernos ahí afuera. - ¿Podrías explicar entonces por qué el arma aún tiene dos balas? Estando afuera debió haber muchos potenciales peligros, y solo se usaron tres de las cinco balas. - Preferimos esperar a que se vayan las personas- le comento- quitarle la vida a alguien por gusto no es lo nuestro. - De verdad les creo chicos, pero todo esto sería solo de palabra, ¿cómo sé que Harry no me está engañando? - ¿Cómo sabe que yo no lo estoy engañando? - le digo desafiante- mi padre ha estafado con millones de dólares no solo a David, sino a muchas otras personas. Lo que se hereda no se hurta ¿no? - Tu caso es diferente. - Deberían juzgarme igual que Harry entonces. - Tendrás que ir 18 meses al penal Harry. - Está bien – susurra. - ¡No, no pueden hacer esto! - veo que entran y esposan a Harry- Déjenlo- grito y lo abrazo- él no hizo nada malo. - ________ escúchame- dice mirándome a los ojos- estaré bien amor... 18 meses no son nada. - Prometiste que no me ibas a dejar! Lo prometiste maldita sea. - Perdón... Pero es el precio que tengo que pagar ¿no? - sé por qué lo dice, pero no quiero que se vaya, lo necesito a mi lado para poder vivir- te amo. Las enfermeras me sostienen mientras se lo llevan. Me inyectan algunos calmantes. Cuando despierto Dani está a mi costado. - ¿Cómo te sientes? - Se lo llevaron- digo llorando- no les importó nada y lo encerraron. - Lo siento mucho _______- dice abrazándome- el saldrá, y te quedarás conmigo por mientras. No estás sola. Me tienes a mí. Son tiempos duros sin él, la primera semana quisieron entrevistarme y me acosaban por todos lados. Lo extraño en todo momento, mi vida no es la misma sin Harry, lo necesito conmigo, tengo tanto miedo, no puedo descansar bien en las noches, ¿qué sucede si a Harry lo lastiman ahí dentro? Al comienzo no me dejaba ir a verlo, decía que la cárcel no es un lugar para mí, hasta que él también me extrañó demasiado y vine a verlo cada día que estaba permitido. Aún así, lo quería conmigo, esos escasos minutos semanales no eran suficientes para los dos. Me tomé el año de descanso, no tengo cabeza ahora mismo para pensar en ir a la universidad. No hay día en que no lo extrañe. Dani me ha demostrado que es la mejor amiga que se puede tener, me ha apoyado tanto en este tiempo. Nunca podre agradecerle todo esto. También ella necesitó del mío. ¡Nos enteramos hace poco de que está esperando un bebé! Seré tía, no puedo creerlo. Finalmente, el día llega, lo espero afuera media hora, hasta que lo veo salir, su cabello está tan largo. Sonríe al verme y corro a abrazarlo. Lo necesité tanto. - No sabes cuánto esperé por esto amor- los dos lloramos de felicidad, al fin podremos estar juntos. - ¿Te hicieron algo ahí dentro? - pregunto preocupada mientras ordeno su cabello, el niega con la cabeza- tendremos que hacer algo con este cabello ¿no lo crees? - Me gusta así- sonríe besándome. - A mí también. - Creo que a alguien le debo una cena en un restaurante del que me habló por meses. - Mejor descansamos hoy, otro día será. - Una promesa es una promesa, te dije que apenas todo estuviera bien iríamos a ese lugar. ¿Te parece bien a las 8? - ¿Es una cita? - Nuestra primera cita- dice y nos reímos al darnos cuenta de que es cierto. Hemos rentado un apartamento precioso, es perfecto para los dos, no fue nada fácil, pero siento que esta vez podremos tener nuestro nuevo comienzo. Hemos prometido dejar el pasado atrás, olvidarnos del secuestro, de la cabaña y de la cárcel. Seremos él y yo para siempre. -       ¿Estás seguro que podemos hacerlo? – pregunto viendo la pared de nuestra habitación a medio pintar – creo que deberíamos llamar a alguien para que lo haga. -       Quitas la diversión – dice como un niño pequeño y continúa pintando, aprovecha que estoy concentrada y me pinta el rostro – pero qué guapa te ves- -       Eres un idiota, Harry – exclamo y también le pinto el rostro. -       Vamos a gastar toda la pintura – responde riendo – Somos un desastre. -       El mejor desastre de todos. -       Espera, quiero hacer algo desde hace tiempo. ¿Recuerdas lo que te dije la primera vez en mi casa? -       ¿“Deberías alterarte más seguido”? -       No, tonta, la canción. Es hora de hacerla verdaderamente nuestra. Harry coge su celular y pone música. Apenas comienza la melodía toma mi mano y me acerca hacia él, posa sus manos en mi cintura y me guía para bailar en la habitación. Ahora, aquí, somos dos jóvenes enamorados que intentan rehacer sus vidas. Sí, nos equivocamos, hicimos cosas malas, cometidos mil errores, pero queremos remediarlos. Estamos dispuestos a tener un nuevo comienzo, aprovechar esta nueva oportunidad que la vida nos está dando. Perdimos mucho en el camino, incluso nos perdimos a nosotros mismos, no hay vuelta atrás. Y honestamente, ninguno desea hacerlo. No somos los de antes, queremos ser mejores. Esa noche no dormimos, nos quedamos haciendo planes para el futuro, para nuestra nueva vida. Hemos prometido hacer las cosas bien, nos tenemos el uno al otro, somos libres y estamos juntos. Por más jodidas que se pongan las cosas, no volveremos a cruzar ese límite. Nadie más saldrá lastimado. Nos cuidaremos de todo. A partir de ahora somos él y yo contra el mundo. Ahora haremos todo bien. Tengo un buen presentimiento. Sí. Nos irá bien. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR