Espero que sea una broma, o que se trate de algún idiota que desea hacerse el gracioso, aunque realmente estoy asustada. Bajo corriendo a cerrar todo, puertas, ventanas, todo. ¿En serio me quiere matar? Subo de nuevo a mi habitación y me encierro con llave.
Escucho romperse los vidrios. Hiperventilo, de verdad hay alguien en mi casa que intentará hacerme algo malo.
Marco 911.
- Hay alguien en mi casa... Quiere hacerme daño.
- Indícame tu dirección.
- Calle Hilltop número 843, por favor, vengan rápido.
- Guarda la calma, estaremos llegando pronto.
- Está dentro de mi casa- digo llorando- siento sus pasos, son más. Unos cuatro por lo menos.
- Escóndete en el closet y pon tus zapatos por la ventana, creerán que escapaste.
Corro y la obedezco, los pasos llegan hacia mi puerta, me encierro en el closet, estoy temblando, veo a dos sujetos. Miran mis zapatos y les indica a los demás que me busquen.
Cuando salen de la habitación sentí tanto alivio, tal vez pueda salir de esta.
No. No. No.
La llamada se corta producto de la notificación. Aviento el teléfono hacia mi cama. Escucho que están bajando las escaleras. Se están yendo.
Sí que estuvo cerca.
Mi celular comienza a sonar, corro a recogerlo. Es del 911.
- ¿Sigues ahí?
- Sí, pero ellos han oído la llamada- digo al escuchar las voces- vendrán por mí.
- Nuestros hombres están a tres calles, dime tu nombre.
- ________, ________ Steinfeld.
- Tranquila __________, verás que todo saldrá bien, busca otro lugar donde esconderte, te aseguro que no te encontrarán.
Los pasos están cerca. ¿Dónde me escondo? Entro corriendo al baño dentro de mi habitación y cierro con llave. Siento que rompen la puerta de mi habitación.
Retrocedo poco a poco, me van a encontrar, estoy encerrada y la policía vendrá demasiado tarde. Intento buscar algo con lo que me pueda defender, tal vez me de oportunidad de golpearlo y correr, es mi única opción.
Unas manos rodean mi cintura, tapa mi boca, también tiembla, incluso más que yo.
- No grites, te voy a ayudar, ¿por esa ventana podrás salir? - tiene la voz tan ronca, tan parecida a la de... No, no lo pienses, ahora no. Asiento.
- Bien, te cargaré para que puedas subir, pero debes prometer que no me mirarás. - vuelvo a asentir- tenemos que ser rápidos, están intentando abrir la puerta. Si ellos nos ven, no podré dejarte ir.
Rompen la puerta cuando el chico me sostiene por la ventana. Los demás le gritan que está haciendo un buen trabajo, seguro creen que me estaba escapando y él me atrapaba.
Me jala y me sostiene, en ningún momento me deja ver su rostro. Susurra un “lo siento” y me tapan los ojos. Estoy en una camioneta, han amarrado mis manos hacia atrás también. Todos celebran mi "captura". Menos el chico de la voz ronca, no pronuncia ni una sola palabra.
Una mano intenta rodear la mía. Y besan mi mejilla. Apoya su cabeza en mi hombro.
- Ya comienza el romance.
- Que se casen.
- Mejor bésala.
Lágrimas caen por mis ojos, tengo miedo. He oído lo que les hacen a las chicas secuestradas, violación, maltrato, tortura, asesinato. Con un poco de suerte sólo quieren asustar a mi padre y no me harán mucho daño. Sí, debe ser eso, mi padre es conocido, es probable que quieran llamar su atención, les conviene tenerme sana y salva si en verdad quieren cobrar la recompensa que le pedirán a mi familia. Debo tranquilizarme, no gano nada asustándome más con escenarios que aún no suceden.
Me bajan y llevan no sé adónde, me guían con sus brazos hacia el lugar en donde me tendrán secuestrada. Hacen que me siente en una cama. Y quitan la venda de mis ojos. Todos son hombres mayores. Me pregunto cuál será el de la voz ronca.
- Hola _________, al fin nos conocemos. Déjame que nos presente. Soy David, ellos son Joe, Kyle, Steve y... Ven, no seas tímido, saluda a tu novia.
- No...- digo mirándolo atónita.
Sus ojos verdes me miran apenados. Harry estaba vivo. Pero todo parecía tan real, los cuerpos, el funeral, todo. El único que estaba desfigurado por los golpes era él. ¿Anne y Gemma significa que murieron?
Todo es nada realista.
Entonces él solo me estaba usando para esto. Nunca me quiso ni nada por el estilo. Todo era parte de su plan. Lo mas probable es que él era la persona misteriosa que me enviaba mensajes anónimos.
- Salió bien lo de la muerte ¿cierto? - David se burla- debiste verte llorando en la tumba... Llorándole a un muñeco.
- ¿Por qué? – le pregunto buscando alguna razón, aunque todo era más que obvio.
- Harry, ¿harías el honor de explicarle a tu novia? Creo que más que una respuesta lógica, quiere oír tus motivos.
- Lo siento- es lo único que dice después de una larga pausa.
- No le pidas perdón- le ordena otro de ellos- recuerda que se besó con el chico, ella no te quiere Harry.
- Tú lo golpeaste- le digo y se queda callado- maldita sea Harry dime algo!
- Un momento niña- David me mira desafiante- yo que tú tendría mucho cuidado en cómo le hablo, de ahora en adelante tu futuro depende de nosotros, sé más amable.
- Mi papá tiene dinero, les dará lo que sea.
Todos menos Harry se ríen escandalosamente.
- Niña, ¿acaso hablas con tus padres? Están arruinados _______, tu papa entró a bancarrota hace unos meses, nos pidió un dinero prestado y no lo quiere pagar, así que lo recuperaremos contigo.
- No entiendo.
- Te vamos a vender __________, al mejor postor. Bien, es algo tarde y tienes que descansar, no queremos que nuestra mina de oro tenga ojeras. Supongo que el buen Harry te cuidará.
Me dejan sola con él. Ninguno de los dos dice nada, tan sólo me dedico a llorar. Me van a vender, como si fuera un objeto, no quiero que mi vida termine así. Siempre tuve metas altas para mi futuro, no terminar siendo una chica vendida por una deuda de su padre.
Espero que ahora mismo me estén buscando. Es mi única esperanza.
Harry.
No puedo creerlo, me duele tanto que él sea parte de esto. Mi corazón duele tanto que siento que ahora es una piedra. He sufrido tanto por alguien que no vale la pena. Intenta acercarse a mí, no tengo manera de impedirlo.
- No me toques- le digo aun llorando- no quiero ni verte.
- Quisiera poder explicarte todo.
- No quiero saber nada... Todo esto fue tu plan ¿cierto? No sabes cuánto te puedo odiar.
- No digas eso por favor.
- No me hables! Limítate a estar sentado solamente.
La puerta de la habitación de abre abruptamente y David me golpea en el rostro. Me grita tan fuerte que siento que me orinaré del susto.
- Déjala- Harry se para y se pone delante mío- ha sido mi culpa.
- Vuelves a abrir la boca y te juro que te vas a arrepentir zorra.
Me echo como puedo en la cama, no pego el ojo en toda la noche. Harry me había traído unas mantas y me ha tapado, en la mañana me trae el desayuno.
- Por favor come- me quedo callada- _________...
- No puedo hablar si no lo autoriza señor Styles.
- No me digas así.
- Para mí lo eres, el Harry que conocí murió en un tiroteo, tú no eres nada para mí.