No responde nada, estaciona nervioso el auto y cada uno en su lugar pero cuando va caminando, Ema se adelanta y se queda cruza de brazos hablando por celular . Entonces Ximena se le acerca — ¿ Y me vas a decir que no te gusta ? — pregunta riéndose .
La empuja suave, no quería demostrar nada y sabía que esa mujer no podía ser suya porque él debía ocuparse de mantenerla feliz. Agacha su mirada , pone su mano en sus bolsillos mientras se detiene a su lado — No me gusta — responde cortante .
Deja que Daniel ingrese solo en el restaurante porque ya vio como el padre de ella lo esperaba, fue extraño que su madre no esté y menos al ser una comida que siempre respetaban . No quiso seguir pensando y decidió enfocarse en lo que tenía en su cabeza . Observa como Ema desbordaba de nervios, le tocó el brazo y sonríe — Tranquila que el trabajo ya está hecho por la mitad — susurra .
Frunce su ceño — ¿ De qué trabajo me hablas ? — pregunta molesta .
Le guiña el ojo — De que Diego te mire con los ojos que lo hizo todo el viaje — sostiene .
No entendía demasiado a qué se refería su amiga, todo eso era una locura total y tal vez su plan podía fallar . — ¿ Y qué hago ? — pregunta preocupada .
Sabía que nada sería fácil como se lo decía, que otra cosa debía hacer y no sería solamente que él pueda verla . Se cruza de brazos — Debes despertarle algo porque se hace el duro y conozco a las personas como Daniel — le aconseja .
Las conclusiones que su amiga le decía jamás llegaban a nada en su cabeza, en ese instante estaba tan nerviosa que no lograba entender a qué punto iba — ¿ Qué quieres decir con que conoces a personas como él ? — pregunta mirándola .
Ema no tenía tanta experiencia en las relaciones reales, si podía seducir a los hombres pero jamás pudo enamorar a alguien . Nunca supo lo que es sentirse amada, querida por otra persona que no conocía y menos por él . Todo lo que quería era mantener su empleo y poder continuar su carrera como bailarina . Ximena la había ayudado en sus peores momentos, aunque no le preguntaba el porque de todos sus males y le tendía un brazo para soportar su llanto .
Se acerca a su lado — Que Daniel le encantás pero no quiero admitirlo, me di cuenta cuando te miraba en el auto y necesito que despiertes eso en la comida — sostiene para entienda hasta qué punto llevaba su belleza, no le faltaba nada para seducir a un hombre y eso la intimidaba muchísimo en su vida personal .
Se toca el pecho sorprendida — ¿ Estás segura que quieres esto ? — pregunta abriendo sus ojos .
Mueve su cabeza entusiasmada por ver un avance rápido — Si, si porque no quiero que Daniel esté todo el tiempo a mí lado — asegura .
Hace un gesto con su boca — Entonces será como quieras — le dice mirándola .
Escucharla asegurarle eso para Ximena fue un logro, una felicidad que por primera vez sintió que podía tomar el rumbo de su propia vida y que nadie opine a quien debe querer . Ingresan las dos juntas en el restaurante y hace que Ema se adelante — Padre , te presento a Ema mí mejor amiga en la academia — sostiene sonriendo .
Extiende la mano y la saluda — Mucho gusto, Gustavo — le dice .
Mueve su cabeza y saca rápido su mano de miedo — Ema — responde cortante .
No era una chica de ser tan suelta con las personas que no conoce demasiado, siempre se mantiene en silencio y mirando para abajo muy tímida — Siéntate al lado de él — le pide .
En ese instante quería matarla por dentro, no sabía cómo escaparse de esa situación y sonríe acomodándose en su asiento . Mientras que Daniel levanta su mano para que comiencen atenderlos — Dame lo de siempre para mí — explica cortante ..
Levanta su mano — Para mí y para ella que sea lo mismo — le dice guiñando su ojo .
Un alivio lento le recorrió su cuerpo porque su amiga le pidió la comida y más en un lugar tan refinado como ese . Parecía que ellos iban siempre a ese restaurante, no estaba para nada cómoda y movía su pierna sin parar debajo de la mesa . Escuchaba de fondo como Ximena de buen humor conversaba con el padre y ellos dos se mantenían en silencio . Una mano fue directo a su pierna — Tranquila — susurra .
Una mano fría recorre su pierna desnuda, y se detiene cuando encuentra su mirada — ¿ Qué haces ? — pregunta asustada .
Lentamente en forma disimulada se acerca — Queriendo que te tranquilices porque tienes una cara de pánico — le pide como si para ella fuese fácil cambiar su cara y sentirse parte de ese mundo .
Aprieta sus dientes — ¿ Y cómo querés que esté ?, no estoy acostumbrada a estos lujos y me da miedo hacer quedar mal a mí amiga — sostiene enojada .
Agarra un vaso de agua — Tampoco es que seamos extraterrestres — bromea para hacerla entrar en confianza pero no lo logra .
Mueve varias veces la pierna pero la mano de ese hombre no salía de encima de ella y la presionaba suavemente — Ya saca tu mano de ahí — susurra mirándolo .
Al tener su atención hace que más le provoque una sonrisa en su boca, Ximena se queda mirando eso porque Daniel nunca sonreía de esa forma menos cuando una mujer lo desafiaba — ¿ Y sino lo hago qué pasa ? — pregunta .
Se queja — No me hagas esto — le súplica .
Ema observa que Ximena le hace un gesto y cambia de conversación con su padre dejando que ellos dos continúen en sus cosas . Daniel vuelve a poner su mano en la pierna por debajo de la mesa — ¿ Podemos salir esta noche ? — pregunta sin importarle en ese momento que a su lado este su prometida .
Daniel quería por primera vez empezar a cumplir sus deseos y uno de esos era Ema . Esa mujer fue quién le voló la cabeza literalmente con una mirada y un par de caricias .