No sabía cómo encontrar la salida para no tener que hacer algo delante de todos los invitados, lo único que hace es empujarlo — Vine por Ximena — le informa . Eso hace que Daniel vuelva a tener su postura firme — ¿ Y le contaste sobre tu trabajo nocturno? , Porque si mal no sé es que en este momento deberías estar en tu trabajo y no aquí — le dice mirando su reloj de mano . Aquella soberbia y descaro con qué se presentó ante ella hace que más se enoje — No tengo porque andar diciendo cosas de mí vida privada con nadie, soy bastante mayor para saber que debo o no hacer — sostiene . No podía creer que ya se conozcan, Daniel necesitaba tocarla pero también sabía los límites y en qué se metía . En su vida personal era un empresario exitoso, no le faltaba nada, presumía todo lo que tenía f

