POV Ian Kilian Mi mueca de espanto es absoluta, sé que no miente, pero me rio nervioso restándole importancia.— En ese caso me la tendré que pasar contigo para no morir. —Puedes intentarlo si quieres, pero no prometo nada.Por cierto, ¿A dónde vamos? Es un secreto, pero en cuanto te canses avísame y te cargaré. Recibo como respuesta un puñetazo ya que Ana Laura es de las “No necesito nada de nadie” y menos estando embarazada, claro a excepción de comida. Pero por ahora no pienso en ello, llevándomela por la arena tibia rumbo a la espesa jungla. Pasamos a través de gruesas palmeras y árboles frutales inmensos desde donde cuelgan pesadas lianas más millones de flores coloridas. Y de paso escuchando la naturaleza en su máximo esplendor, aves exóticas cantando, grillos, cigarras, segurament

