Quedé totalmente petrificado al leer las palabras de mi madre, temo pensar que tal vez el asesino A Corazón abierto ha estado en esta habitación, vigilándome. Respiro profundamente y termino de prepararme guardando el sobre en uno de mis bolsillos. Sospecho del padre de Alejandro, no me da buena espina, pero tengo que buscar las pruebas necesarias y tratar de vigilar sus movimientos lo más cerca posible. Cuando salgo de la enfermería veo que Alejandro está esperándome muy ansioso. —Tiene tardado un poco, Blody —Se acerca a mí. -Lo siento. —Solo bromeaba. ¿Quieres qué te acompañe a tu habitación? —Se ofrece con aire fresco—, o prefieres que te llevemos a los vestuarios, no quedan muchos pero podemos que encontremos algún disfraz de tu talla. —Escojo la segunda opción —responde con los

