Ayer por la noche me llevé un gran susto. Siento que por momentos me estoy volviendo loca, pero trato de calmar mis ansias. En cuanto Richard se fue a trabajarme encerré en la habitación. Cuando estoy sola siento que él me vigila desde más de cerca. Empiezo a sentir cosquillas en la nuca. Siempre llevo el espejo conmigo. Ayer exactamente, antes de dormir, mientras preparaba la cena, escuche el sonido de la puerta al abrirse. Lo cogí y miré a través de él, pero como siempre, no encontré nada. Al terminar de preparar las cosas, me dirijo a mi habitación y esperé a que Richard llegue del trabajo. El silencio se convirtió en una pesadilla, incluso podría ser que encuentre cada vez que respirara. Cuando llegó Richard me mostré tranquila: esa era mi pequeña y falsa actuación; vivía atemorizad

