Aquellas palabras hacen que un escalofrío grabe toda mi espina dorsal para después de llegar a cada centímetro de mi piel. Es difícil creer que vivió atormentada todo aquel tiempo. Ella habla de una regla de silencio, pero no estoy segura de lo que quiere decir. No puedo sacar conclusiones todavía. Pensar en todo eso y en los horrores que tuvo que pasar mi madre me provocó dolor de cabeza. Me pregunto si el tener constantemente pesadillas es algo hereditario. Me rio al pensar en ello. Guardo de inmediato la carta de mi madre con la otra que conservo, recojo mi habitación y limpio los estragos que ha cambiado la persona que ha entrado en ella mientras estaba ausente. Me recuesto en la cama y poco a poco voy cerrando los ojos hasta quedarme profundamente dormida. Es mucha carga para mí. Ten

