Capitulo 2.

3256 Palabras
Estaba en camino a la oficina de su padre había repasado mentalmente todas sus palabras con la intención de sonar lo más convincente posible y que no se percatara de su súplica silenciosa ya que esperaba ansiosa que su padre le dijera que no, que no fuera. Pero sabía que debía estar preparada para la otra posible respuesta. Al llegar, Beatriz la secretaria de toda la vida se su padre la estaba esperando. Como siempre que la veía saltaba de su silla para ir a darle un fuerte abrazo y observarla como si de su madre se tratara y es que en ocasiones cuando era más pequeña así lo había querido. Aquella mujer siempre había sido comprensible y atenta, prestaba atención a lo que decía y muchas veces recordaba cosas que ni su propia madre lo hacía. -        Hola mi niña hermosa! Como estas? Hacia tanto que no te veía por aquí. -        Beatriz ya extrañaba tus abrazos! La mujer acaricia su rostro mientras le sonríe dulcemente. Aunque ya era una mujer de 50 años seguía siendo bella y muy glamurosa. Edén amaba sus conjuntos tan coloridos y pintorescos además de que todos los días venía con un color de labios distinto. Por supuesto a la señora Nash esto no le simpatizaba para nada, anteriormente cada que tenía una oportunidad veía la forma de despedirla hasta que el señor Nash le puso las cosas claras diciéndole que Beatriz se quedaba le guste o no. -        Mi padre está esperándome. Hablamos hace un rato. -        Si me lo comentó, creo suponer porque es. – le dice guiñando el ojo pero con una sonrisa compasiva. – Esta mañana la recibí yo a la que iba dirigida a tu familia pero no creí que te mandarían una exclusivamente para ti. -        Al parecer sí, esta mañana me encontré con la sorpresa apenas llegaba de correr. Bueno entraré espero que pueda solucionar esto. -        Bien mi niña, suerte. Eden al momento de cruzar la puerta de la oficina de su padre se encontraba realmente ansiosa, quería escuchar un buen consejo de su padre que lograra calmar su mente. -        Hija! Ven aquí – apenas la vio, Andrés se puso en pie y rodeó el escritorio para abrazar a su niña querida. Estaba tan orgulloso de lo que se había convertido que no podía pedir otra cosa. Su niña era una mujer poderosa que logra triunfar ante cualquier adversidad y lo ha demostrado tantas veces. Incluso en momentos hacia el rol de padre y madre e intercedía cuando él y su esposa, Georgina, discutían por cosas absurdas y las no tantas que en su momento peligro su matrimonio. Cuando la vio destruida hace ya unos años atrás tras la separación con Mario no supo cómo pero ella logró mantener la cabeza todo el tiempo erguida sin dejarse avasallar por los comentarios tan hirientes que la prensa decía. Él como padre había hecho todo lo que estaba en sus manos para apoyarla y no dejarla sola ante tantos lobos hambrientos que deseaban verla mal. Y más aún cuando su propia madre la había criticado culpándola a ella por el engaño de Mario.  -        Papá ya te había extrañado, ¿Cómo van las cosas en la empresa? -        Si hacia tiempo que no venías a visitarme y yo no he tenido tiempo de ir a verte. Toma asiento. – ambos se sentaron en los silloncitos ubicados en un extremo de la habitación. Edén no quería demostrar cuán ansiosa se encontraba pero hacía lo imposible para controlarse – La empresa va bien, estamos con un nuevo cliente internacional por lo que las fabricas están trabajando bastante y es de las razones por las que estamos trabajando un sábado. -        Me alegro tanto por ustedes, por ti. Has trabajado tanto por esta empresa que lo mereces. -        Ya lo creo, pero bueno hablemos de lo que te trae hoy aquí. – Edén no sabía que exactamente decir ya que todo lo que había preparado mentalmente ahora solo se había esfumado de su cabeza por completo. – Entiendo que esto sea difícil para ti pero quiero darte mi opinión. -        Te escucho – dijo, curiosa por conocer las palabras de su padre -        Aún no entiendo como pudieron enviarte una invitación pero supongo que las personas hablarían si no invitaran a la hija del socio de su padre además es de público conocimiento que ustedes fueron pareja y que terminaron, pero lo que ellos no saben es que las cosas no quedaron bien como todos creen por lo que se darían cuenta si no llegaran a invitarte. Ahora – dijo pensando muy bien en sus palabras, Edén estaba más intrigada por lo que seguía pero notando el rumbo en la que iba su padre temía sus siguientes palabras – Tu tienes algunas opciones y según decidas cuales quieras son correctas pero debes saber algo. Si decides no ir, estás en todo tu derecho porque entiendo que es de los momentos más incómodos y para nada agradable que debes vivir. Ni siquiera puedo imaginar el dolor o incluso el odio que puedes llegar a sentir en ese momento y cualquiera de esos sentimientos son horribles y no deseo que lo sientas, por lo menos no otra vez. -        Papá… yo.. -        Déjame terminar luego si quieres puedes decirme lo que quieras. -        Esta bien, continua. -        Pero si decides ir tienes que saber que aunque vivas ese horrible momento y las horas te sean infinitas debes saber que lograras muchas cosas, una de ellas y creo que la más importante. Demostrarles a ellos y a ti misma que has superado el engaño y el dolor, que te has mantenido en pie y que no temes enfrentarte a ellos en cualquier ocasión incluso cuando depende de ti el verlos o no. Demostrarás lo fuerte que eres, lo tenaz y verá lo magnifica que eres y que pudiste recuperarte de algo tan estúpido como lo fue el engaño de ambos. – Su padre la miro de una forma enternecida, acercándose más a ella tomó sus manos entre las suyas – Hija mía yo se que eres fuerte y cuan maravillosa eres. Sé en lo que te has convertido y sé cuanto has trabajado para estar donde estás en el día de hoy, también sé que sufriste horrores por su culpa y por las cosas que tu propia familia te ha dicho pero a pesar de todo eso siempre supiste como salir adelante pero lo que también sé es que ni tu misma estás segura aún de la mujer tan poderosa y bella que eres y el que te encuentres hoy aquí con esta encrucijada me dice que aún temes de ti misma y el como reaccionarás en momentos que los involucren a ellos. Pero como he dicho al principio todo esto es decisión tuya y decidas lo que decidas tienes mi apoyo. Wow! Esto no fue para nada lo que creyó que su padre diría, había esperado que él le dijera que por el bien de la familia debía de asistir pero no fue así, sin embargo sus palabras habían tocado algo que ella siempre guardó en lo más hondo de su ser porque sabía que no estaba lista para enfrentarse a eso. Aunque debía de admitir que tenía razón, a pesar de que Mario y ella cortaron hace ya tres años y que los veía solo cuando la ocasión era muy especial y no podía evitarlo, jamás estaba mucho tiempo en la misma habitación y nunca los enfrentaba porque temía de su propia reacción. Siempre había sido una persona metódica que amaba la planificación pero algo de lo que estaba muy segura era que los sentimientos de una persona no eran predecibles y más cuando esos sentimientos son la ira y el dolor. Los cuales podrían llevar a la persona a hacer o decir cosas que luego se arrepentiría. Edén sabía que no enfrentarlos nunca le había acarreado muchos dudas consigo misma además de claro, haber sido traicionada de tal forma por alguien a quien había amado tanto logró que la confianza en ella misma como mujer desapareciera por completo. Sabía que era una excelente profesional y que los galardones y su puesto eran muy merecidos por todo el esfuerzo de años pero sabía que su confianza como mujer, su autoestima se encontraba por los suelos y jamás había tenido el valor de pensar en ellos ya que siempre lograba no hacerlo porque le resultaba mejor pensar en el trabajo. -        Papá entiendo exactamente lo que acabas de decirme y te agradezco por tus palabras pero debo ser franca, tengo que pensarlo muy bien. Como dices la segunda opción es algo que lo necesito si pero también vivir esas horas viéndolos tan hipócritas como lo son, no sé si podré tolerar el resentimiento y temo por como podría reaccionar en ese momento. -        Eres libre de tomarte el tiempo y decidir lo que mejor te convenga, incluso puedes buscarte una cita. Algún amigo o compañero del trabajo que pueda hacerte el favor, y así no sentirte sola. -        Lo pensaré padre, agradezco tanto tus palabras y el apoyo tan incondicional que siempre me brindas. – Edén sentía la necesidad de salir de allí y estar sola para poner en orden su mente con todo lo que su padre le ha dicho y contemplar sus opciones para tomar la decisión y finalmente contestar o no aquella invitación. – Me retiraré, quizás tienes muchas cosas que hacer y me alegra tanto el verte y escuchar de tus consejos pero quizás podamos quedar un día de estos que no tengas tanto trabajo ni yo tampoco y podamos salir a tomar algo o almorzar como prefieras. -        Por supuesto que si hija. – Andrés se había percatado que Edén quería huir de allí, conocía esa faceta suya, necesitaba su tiempo donde acomodar sus ideas y retomar el control de si misma sin que nadie la presione, siempre había admirado eso de ella su capacidad de analizar fríamente las cosas antes de realizar su siguiente paso. – Nos mantendremos en contacto y cuando puedas nos juntaremos  a comer.     Edén se despidió de su padre y salió rápidamente de las oficinas, necesitaba su espacio para pensar en las palabras dichas por Andrés, además que necesitaba también escuchar la opinión de su amiga. Decidió que ir a su casa no era una opción ya que simplemente iría a ocupar su mente en otras cosas como los quehaceres de la casa o algo pendiente del trabajo y no pensaría en la boda. Es mejor si iba a una plaza o algún café, generalmente esos lugares ayudaban a tranquilizar su ansiedad cuando estaba desbordada de pensamientos que rondaban su mente, el ruido de esos lugares ayudaban a apagar los ruidos de su cabeza y de esa forma podía comenzar con establecer prioridades a sus pensamientos. Llegó a una cafetería pequeña pero sumamente reconfortante donde de inmediato se enamoró del ambiente y del establecimiento, ofrecía una intimidad y pareciera que también buena comida ya que el aroma tan espectacular del café y los panes recién horneados la atraían al lugar. Al ingresar la voz de la asombrosa Nina Simone la recibió y con eso logró conquistarla por completo, amaba el jazz y no había forma más perfecta de disfrutar un café y una buena lectura que con una buena música. -        Buenas tardes señorita, mesa para uno o espera a un invitado? -        Buenas tardes, mesa para uno por favor. -        Perfecto, le dejo la carta y en 5 minutos vengo. -        Gracias! La mesera la acompaña a su mesa y extiende la carta dejándola sola para que eligiera lo que quisiera, Edén aprovechó el momento y decidió que comería una rica torta de queso y frutilla ya que su estado de ánimo lo ameritaba. Ahora que decidió que comería y mientras esperaba que la chica volviera tomó su bolso y sacó la portátil y su celular, hablaría con Betty pero mientras quiso revisar sus r************* ya que hacía tanto que no tenía tiempo para ver que nuevas novedades surgían. Sabía que la noticia del casamiento de Mario y Sabrina daría de que hablar y conocía el poder de la farándula y no le extrañaba que quizás la mencionaran en alguna revista o programa. Quería estar al tanto de todo para saber que esperar cuando el Lunes volviera al trabajo. Al regresar la chica en busca de su orden rápidamente señaló lo que deseaba y nuevamente se concentró en lo que estaba leyendo que resultó ser el programa de farándula más conocido del país. Donde por supuesto ya estaban hablando de la boda del año pero lo que realmente logró molestarla fue en que se concentró la nota, en ella!! > -        No puede ser! – se lamenta en voz alta sin percatarse que personas la miraban extrañados. La rabia la invadía y podía sentir que su rostro se tornaba roja de la impotencia que sentía en ese momento, se enfocaban en ella cuando podían hablar de la pareja que eran los verdaderos protagonistas. Esto era una de las buenas razones por las que odiaba las redes ya que siempre buscaban recordarles aquellas épocas cuando ocurrió el engaño,  su familia y la de Mario quisieron disfrazarla de la mejor manera posible pero no logró convencer a los periodistas que la persiguieron por semanas. La frustración de Edén iba mucho más allá, sabía que nuevamente la casería de brujas había comenzado y que incluso esto podría significar un peligro para su trabajo, los medios la buscarían tan solo para atacarla con preguntas estúpidas sobre la boda y si asistiría lo cual en estos momentos ni ella misma sabía si lo haría. Debo hablar con Betty y contarle lo que mi padre me ha dicho para luego ayudarme a tomar una decisión>> Tomó su celular y rápidamente marcó el número de su amiga, quien para su enorme tranquilidad tomó la llamada. -        Betty! Menos mal necesitaba hablarte. -        Lo sé, escuché tu mensaje ¿Cómo te fue con tu padre? -        Amiga por eso te estaba llamando además quería decirte que entré a la página de ChisMágnifico y hablan de mi. No quiero volver a vivir aquello nuevamente. – Edén había apartado la portátil para comenzar a atacar el cheesecake tan delicioso que tenía enfrente. -        Que haces leyendo o viendo ese estúpido programa, sabes que son lo más sucio de la sociedad siempre buscan la manera de hacer las cosas peores. -        Looose! – Exclama Edén con la boca llena de la torta – Es que quería prepararme pero no… espere encontrarme con semejante nota cuando no soy yo quien se casa. -        Que estás haciendo? – pregunta Betty, ella conocía muy bien las mañas de su queria amiga, sabía que cuando estaba con tantas cosas en la cabeza nunca se encontraba en casa y además adoraba la comida más la ansiedad de la situación sabía que no era una buena combinación – Ni me lo digas, estas en alguna pastelería devorando alguna torta o pastelillo. Edén simplemente no contestó ¿Para que lo haría? Betty la conocía mejor que nadie. Optó mejor por relatarle palabra por palabra lo dicho por su padre y los planteos que surgieron luego en su mente. Y tal como lo creyó su amiga estuvo de acuerdo con todo. Más que nada sabiendo que la gente estará expectante de lo que hará en este mes y de lo que podría llegar o no a decir, conocía la solución a todo esto y como hacer que las personas la dejaran relativamente en paz. Demostrándoles que las cosas del pasado se encontraban allí y por completo superadas, que había continuado su vida y que era una mujer libre de odio y malos pensamientos aunque no sea del todo cierto. Pero debía admitir que se lo debía a ella misma, debía incluso darse la oportunidad de demostrarse a si misma que podía superarlos, que podía enfrentarlos cara a cara y que no la destruirían como años atrás habían logrado hacer aunque aquello nunca nadie lo supo, excepto quizás su mejor amiga. -        Escúchame Edén, puedes hacer lo que dijo tu padre, busca un amigo del trabajo o algún otro amigo y ve con él, incluso si quieres puedo prestarte a David. De esa forma no los enfrentarás tu sola, recuerda que además de verlos a ellos tendrás a tu madre, sus padres, la odiosa hermana de Sabrina y los malditos buitres que querrán atacarte con todo. Necesitas de alguien que cubra tu espalda. En ese momento a Edén le surgió una idea maravillosa, maravillosamente estúpida y probablemente la más loca de todas. Aunque según sus pensamientos podría servirle para todo, para la fiesta, para este mes que será un infierno y para saber lidiar con su madre. Solo que deberá pensarlo muy bien y tener un buen criterio en el momento de elegir. -        Betty, tengo idea y creo que es estupenda y antes que digas que no quiero que la escuches completa. -        Ay Dios! Que cosa alocada imaginaste. -        Debo conseguirme un novio falso. Uno que sea guapo obviamente, prometedor en su área de trabajo para que los reporteros lo vean con interés y con quien pueda despistarlos en este mes donde supuestamente oficializamos la relación, con quien pueda asistir a la boda y sea mi guardaespaldas con sugeriste además de encantador con mi madre y la encandile a tal punto que se olvide de mi. Es fantástico no lo crees? -        Básicamente quieres un Ken versión humano, ¡vaya Barbie! donde lo encontrarás? Aunque… - Edén prestó atención como en cuestión de segundos su amiga se replanteaba el asunto del novio falso y aquello la entusiasmo – Mira creo que es una idea muy loca pero incluso creo que puede funcionar, pero escucha debes de buscar a alguien que este dispuesto a seguir el juego además debes buscar algo que esa persona pueda querer a cambio de ayudarte, no creo que nadie acepte eso de buena gana. -        Si lo sé. Pero creo que aquello se verá en el momento que encuentre a mi chico ideal. Además debo encontrar a alguien que Mario no conozca, él conoce a muchos de mis amigos y sabrá con quienes es imposible que tenga una relación sentimental. -        Esta bien, pero debes de ponerte en campaña ya. Busca en las redes quizás haya algún colega o excompañero de la facultad que este soltero y no tenga una relación y obvio, este dispuesto a ayudarte. Pareciera que habían encontrado la solución al problema, solo que ahora existía otro. Debía de encontrar a su hombre ideal en estos dos días ya que los reporteros la comenzarán a asechar apenas puedan y debía tenerlo todo cubierto antes que todo esto explote y luego su jugada sea un completo fracaso. Aunque ahora que lo había decidido sabía que debía responder a la invitación, debía avisarles que asistiría. Rápidamente decidió hacerlo de la manera menos esperada para ellos, abrió el chat de Mario y mandó un rápido y corto mensaje por w******p: “ Confirmo mi asistencia, espero con ansias el gran día. E” 
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