- Muy bien equipo, tomen sus cosas y larguémonos de este lugar – grita Eden mientras guarda la última bolsa de papel que contenía una pieza de evidencia del posible reactor donde ocurrió toda esta catástrofe – Tú, el nuevo – dice llamando la atención de Adam – Te felicito porque no metiste la pata y no se te ha caído nada en la cabeza. - Gracias, supongo – contesta en voz baja, no quería cagarla ya que en teoría estaba haciéndole un cumplido. Adam se había mantenido todo el tiempo cerca de la muy estricta mujer, cuidando cada paso que daba ya que en efecto no quería darle motivos para que lo odiara más. Además, no pretendía que nada se le cayera encima como tampoco él quería caer encima de nada para luego ser el hazmerreír del grupo. Había cumplido con todas sus obligaciones en el c

