Narra Helen. Aunque intenté pedirle perdón a Dylan, no quiso hacerlo, y en cierto modo lo entendía. Y es que no debía ser fácil para él saber que tenía un hijo de cinco años, y no haberlo visto crecer. ¡Pero joder! Yo había intentado decirle, pero su horrorosa hermana no me lo permitió. Y aunque debí seguir insistiendo me ganó el orgullo, y entonces no sabía qué hacer. Amaba a Dylan, y saber que nunca estuvo con Amanda, despertó las ganas de luchar por él, aunque, no sabía si en algún momento me perdonaría; pero no, no. Él tenía que hacerlo. Yo lo que más deseaba era que estuviésemos felices y tranquilos los tres juntos como la familia que éramos, y no sabía que haría pero lograría hacerlo. Reía para mis adentros, porque si antes me había obligado a casarme con él, en ese instante era y

