Segunda Parte.... —¿Qué quieres decir? —preguntó ella, temblando. —He traído a un perito forense y a una oficial de la unidad de violencia doméstica. Están abajo, esperando tu permiso. Necesitamos fotografiar cada una de esas marcas. Necesitamos un informe médico legal que documente las cicatrices antiguas. Es la única forma de asegurar que, cuando lancemos el ataque, no pueda alegar que fue "un solo incidente de estrés". Elena retrocedió, el miedo brillando en sus pupilas. —¿Fotos? ¿Gente extraña mirando mis heridas? Cameron, no sé si puedo... me siento tan humillada. Me puse de rodillas frente a ella, reduciendo mi altura para que no se sintiera intimidada. —Mírame, Elena. Sé que duele. Sé que sientes que te desnudas ante el mundo. Pero esto no es para humillarte. Es para armarte. Ca

