Ivynna se abandonó un tiempo y quizás fue en el momento exacto en el que no la miraban, o quizás pensarían que ella estaría bien con su tratamiento, después de todo, no era una persona que atacase a los demás hasta que llegaron los días oscuros. Un drogadicto siempre tiene aquellos días, pero cuando esos ''días'' llegan, el mundo está tan podrido para ellos, que ya no les importa arrasar con todo a su paso. Y entonces, es el momento que las alarmas se disparan, pero se disparan tarde. Así sucedió con Ivynna. Walter había vuelto a boxear para ganar dinero, pero estaba más anciano, estaba oxidado. El paso del tiempo lo había consumado, la técnica y su sabiduría seguían intactas, con un movimiento podría desarmar a su contrincante, con un movimiento podría dominar la pelea, pero entonces no

