"Todavía no lo puedo creer, y creo que él tampoco, ya que sigue en shock después de haberle dicho que sí. Yo suelto una carcajada, y él pone cara de confusión, pero mi carcajada va con lágrimas incluidas. Es que no lo puedo creer haberlo aceptado con tan poco tiempo de conocernos, pero estoy segura de que esta pedida de matrimonio fue planeada, porque incluso ya tenía guardado el anillo. Él me coloca el anillo y seca mis lágrimas, me sonríe, y él definitivamente tiene la sonrisa más bella que hay en este mundo. Cuando me abraza, pega un grito que hasta a mí me asusta. —No lo puedo creer, ¿en serio aceptaste? Dios, pensé que sería más difícil convencer a esta mujer tan terca. Yo sigo sonriendo porque es verdad, en otra situación no hubiera aceptado, le hubiera pedido más tiempo. Tomo su r

