Gabriel Después de la plática que tuve con Victoria, quise entender que me había equivocado y si reconocía había tenido errores, pues no soy perfecto. Pero ¿por qué ella, por algo tan insignificante, no lo puede perdonar? Los errores los cometen cualquiera. Accedí a dejar de llamarla y a tratar de hablar con ella. Voy a darle un tiempo, ya que he recibido varias llamadas de Litzy y ahora resulta que no me la puedo quitar de encima. Dios, ¡qué alacrán me viene a echar en la espalda! Salgo de mis pensamientos cuando veo que toda mi familia sale de casa y se sube a la camioneta de Aaron. ¿A dónde se supone que van? Manejamos por demasiado tiempo, voy a una buena distancia, cuando de pronto veo que se estacionan en una enorme casa. Ahora entiendo por qué Victoria no quiere volver conmigo, pi

