Victoria Cuando me desperté en la mañana, siempre hago mi rutina: me meto a la ducha, lavo mis dientes, bajo hacia la cocina, hago el desayuno para mis hijos, los despido hacia el colegio y me voy a la universidad. Este día por la mañana hice exactamente lo mismo, y no sé en qué momento se descontroló. De esta manera, tuve un problema con la secretaría de mi jefe. Mi jefe me lleva a comer y me insinúa que tratará de meterse en mi cama. La presencia de Gabriel con la mujer más vulgar que he visto en mi vida es la cereza del pastel. El licenciado dice que me va a hacer socia y esposa. Definitivamente, este día es un día de locos; creo que todos amanecieron mal de la cabeza el día de hoy. —Licenciado, creo que tenemos que hablar. Veo que viene el mesero a tomar nuestra orden; debió de hab

