Ava Daiana había tenido razón el vestido me había quedado la perfección me sentía extraña con el vestido hace mucho que no me colocaba algo tan elegante. Aunque eres emocionante sentir que volvía la vida que tenía anteriormente con mis padres a la vida que había estado acostumbrada. Escuché cómo tocaban la puerta, caminé hacia ella para poder abrirla y ahí estaba Nikolai mirándome sorprendida le sonreí algo tímida porque esa expresión esa mirada me intimidaba un poco y me hacía sonrojar al mismo tiempo. — mi hermana se quedó corta cuando dijo que el vestido era el indicado para ti— me dijo sonrei— Te ves muy hermosa — Gracias — El estiró su mano, la miré y luego la tomé, en silencio caminé con él hacia las escaleras la cual me ayudó a bajar con cuidado, pensé que encontraría al fin

