Ava Había pasado todo el día en la habitación no porque estuviese asustada sino que había mucho que pensar. Había querido mantenerme tranquilo durante el día no quería que la próxima vez que viera a nikolai me hubiera alterada. La puerta se abrió miré hacia ella y ahí estaba nikolai, apenas me vio sonrió se acercó a mí me mandó en silencio sin saber qué decirle. — ¿Cómo sigues?— Preguntó Había tantas cosas que quería decirle sin embargo le sonreí levemente — Estoy mejor, discúlpame actitudes que— él colocó un dedo en mis labios haciéndome callar para luego sentarse junto a mí él tenía una pequeña sonrisa en su rostro no sé si burlona — no tienes absolutamente nada que disculparte al contrario soy yo quien se tiene que disculpar contigo porque mi deber era que nunca tuvieras qu

