Capitulo 40

222 Palabras

Ya en su posición optaron por esperar en silencio a qué sus invasores hicieran un movimiento para mostrarse y entonces poder atacarlos. Estaban recargados en la pared asomándose discretamente por la ventana pero no veían nada. Poco pudieron hacer cuando sorpresivamente uno de los perros entró rompiendo la ventana sin sufrir ningún daño. Ambos brincaron del susto y el jefe apunto su arma pero antes de disparar el feroz canino se lanzó sobre el. En este primer ataque lo tumbó y puso todo su cuerpo arriba, el hocico lo lanzó hacia su brazo izquierdo arrancándole parte de este, la sangre y los gritos de dolor llegaron a la habitación al mismo tiempo. El otro individuo aterrado se quedó paralizado viendo como su jefe era atacado por esa implacable bestia. -¡Ayúdame por favor!, ¡Dispárale! -Su

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