La mirada furiosa del vampiro McQuoid no se apartaba de cada uno de los presentes, incluso recayó en su mujer que estaba posando sus manos en la cabeza de McGregor y Victoria. Su cuerpo se tensó cuando vio como el alfa caía desatando sus manos estaban casi blancas, pero cuando alzo su rostro y lo diviso en la puerta su cuerpo tembló, aun así el alfa no fue directamente hacia el, sino que fue hacia Victoria que había abiertos sus ojos y estaba desubicada. McQuoid giro su rostro y pudo ver a su hija quitándole casi la vida a Batiste mientras que él estaba allí tratando de combatir con sus fuerzas. Pero aunque él podía pelear contra su hija tenía la prioridad de tratar de salvar a la hija de Batiste. El vampiro fue rápidamente a donde estaba su amigo de toda la vida y en un acto de gran tra

