Narra Renzo Dejé que Clara durmiera hasta tarde. Hoy es un día importante y necesito que descanse bien. La presioné demasiado anoche, aunque fue nuestra noche de bodas en mi defensa. Algo se apoderó de mí mientras la veía sentarse con mi hermana pequeña y charlar como si fueran viejas amigas. Era una sensación extraña, como si estuviera viendo cómo se desarrollaba mi futuro. Clara entró en mi mundo anoche y todo encajó en su lugar. No podía quitar mis manos de ella. Y una vez que comencé, no pude parar. Una y otra vez, durante toda la noche, seguí pensando que pasaría. Esta dolorosa necesidad de ella. Sólo empeoró. Cada toque, cada respiración. Cada vez ella me montó y vino. Cada vez enterré mi cara en su cabello y gemí cuando terminé entre sus piernas. Me hizo querer más. Como si e

