Furioso, apretó el teléfono entre sus manos cuando Rachel colgó. — ¡¡Maldita sea!! — Cálmate, Esteve. Como ya te dijo, regresará luego del fin de semana. — No puedo estar tantos días sin ver a mi hija, papá. — Hoy es viernes, solo será hasta el lunes. No exageres. De todos modos seguro que ibas a salir este fin de semana, como todos los demás. ¿Cuántas horas pasas con tu hija? — Pero al menos se que está en casa. — Pues ahora al menos sabes que están bien y que tienen la intención de regresar. Esteve intentaba volver a marcar pero el celular de Rachel se había bloqueado de tantos intentos por poner la contraseña mal. — Hay que hablar con los abogados, Esteve. Esa joven creo que no sabe ni cambiar bien un pañal, ¿Cómo cree que puede irse todos estos días con mi nieta? Me asust

