Habían pasado tres semanas desde que Michael y Alan, habían celebrado el cumpleaños del magnate. Alan había estado pensando en todo lo que le había dicho su abogado. Aun así , era incapaz de dar su brazo a torcer. Ella poco a poco iría desapareciendo de sus pensamientos y borrándose como cualquier otro recuerdo. Aquella mañana el magnate llegaba pronto como de costumbre a su empresa. _¡Buenos días Sr Baker! - Exclamó Julie al pasar por la recepción. _¡Buenos días Julie! Te queda bien ese peinado.- Este le sonrió y la recepcionista se sonrojó. Suspiró al verle alejarse. El saber que Baker , volvía a ser un hombre libre, tenía al personal femenino de nuevo un tanto revuelto. Este tomó el elevador, y tras llegar al noveno piso, este abrió la puerta de su despacho , no sin antes saludar

