Lindsay cruzó su mirada con la del magnate. Ambos se miraron en la distancia y entre los invitados que tomaban sus copas entre risas y charlas. Los hombres se voltearon al verla entrar y las mujeres la observaban de arriba abajo con cierta envidia en su mirada. Lindsay había hecho su entrada triunfal como si de una princesa se tratara . Una princesa que deseaba reencontrarse con su príncipe . Y ...allí estaba él, el hombre que de nuevo había despertado en su corazón aquellos sentimientos que se había negado a sentir después del desengaño con David. Él estaba atrayente y encantador como siempre , y ella se había puesto a su altura deseosa de atraerle tanto, como esas mujeres con las que trasnochaba . Sin embargo, si él sucumbía a sus encantos, no se lo iba a poner fácil . Quería hacer

