Sentía que David no estaba siendo completamente honesto conmigo y que al contrario de lo que decía que el no estaba enamorados de Waleska me hacía creer lo contrario
— ¡Mirá! sé que esto suena mal y te juro que te entiendo si en este momento me dices que te quieres marchar —
— ¡Lo que no entiendo es! ¿Por qué hacerme venir hasta acá? ¡Solo para decirme esto! —
— ¡Por qué! pues sabía que si no lo hacía de esta manera quizás no querrías hablarme más —
— Pues tienes razón, quisiera bofetearte —
— ¡Pues adelanté!
—¿Estás hablando enserio? —
— ¡Si! se que me lo merezco —
— !Si! valla que te lo mereces, pero no lo haré —
— ¿Sabe? estoy aguantando las ganas de... —
— ¿De? —
— ¡olvídalo! —
— ¡No! dime ¿ganas de qué? —
— De hacer esto... —
Dijo mientras colocaba su mano en mi cintura y me atraía hacia el, entre el y yo había el espacio de una hoja de papel, podía percibir su respiración, Coloco su mano en mi nuca y me plantó un casto beso en los labios, el cual le correspondí.
— ¡Perdón! cometí una imprudencia —
Dijo mientras se alejaba rápidamente de mi
— ¡No! No es ninguna imprudencia —
— ¡Tenía ganas de hacerlo! desde aquella noche —
— ¡Si! yo igual —
Sonreí, entonces me tomo nuevamente de la cintura y al atraerme hacía el una vez más coloco su mano en mi nuca y me besó nuevamente esta vez fue un beso más intenso y profundo, el mejor beso que había recibido en mi vida. Luego me empezó a besar por el cuello y empecé a sentir que mi respiración se aceleraba y un cosquilleo en mi estómago.
Me deja caer sobre la cama y su mano se empezó a deslizar por mis pechos, con una mano apoyada sobre la cama mientras que la otra masajeaba mis senos. Una corriente recorrió mi espina dorsal al sentir sus labios dejando besos húmedos en mi cuello. Mi respiración era cada vez más entre cordada y mi voluntad cada vez más senil.
Su traviesa mano fue deslizándose poco a poco por mi abdomen hasta llegar a mi vientre. En ese instante mi respiración se detuvo y esa sensación gratificante de placer se convierto en inseguridad rápidamente coloco mi mano sobre la suya y justo en ese momento nos miramos fijamente el uno al otro.
— ¡No haré nada que tú no quieras! —
Dijo mientras se levantaba y me extendió su mano para ayudarme a levantar de la cama
— ¡No estoy segura! —
— ¡Tranquila! no hay prisa te esperaré para cuando estés segura —
— ¡Gracias! —
Con ambas mano en mi rostro me dió un casto beso
— ¿Quiere ver una película? —
— ¡Si! —
— ¿Que película que quieres ver? —
— ¡Sorprendeme! —
— ¡Esta bien! —
de inmediato se giró a un mueble que estaba detrás de el y se incorporó a buscar entre un par de DVD'S y tomo una de las películas
— ¡Resident Evil! —
— ¡No sé que es eso! —
— ¡perdón! ¿Eres de este mundo? —
— ¡Jajaja! Si —
— ¡Pues yo creo que no! ¿A ti te gustan las películas de acción? —
— ¡Si! por supuesto —
— Bueno, puede que te guste por qué varias partes es una saga de zombies pero tiene bastante acción —
— ¡Está bien! vamos a verla —
Okay, dijo mientras sacaba el disco del estuche y encendía el DVD'S,
— ¡Ya regreso! —
Dijo mientras colocaba la película andar y salía de la había, al cabo de unos minutos entró a la habitación con un tazón repleto de palomitas de maíz y un par de vasos con una gaseosa
— ¡Mmmm! Estás palomitas están deliciosas —
— ¡Las hice Yo! —
respondió con orgullo
— ¿De verdad? a mí siempre se me queman —
— ¡No! jejeje son de microondas —
— jajajaja, ¿Me quisiste ver la cara? —
— ¡No! ¿Cómo crees? solo bromeó —
Dijo mientras sonreía y se llevaba un puñado a la boca para luego acostarse en la cama
— ¡Ven! —
Dijo mientras le daba unas palmadas a la cama
Tome asiento a un costado de la cama, me atrajo hacia él y nos acostamos hacía la pared con el tazón de palomitas a un lado mientras disfrutábamos de la película.
Una hora más tarde la película había terminados y ya estaba empezando a oscurecer, así que debía marcharme a casa.
— ¡Debo irme! —
— ¡Espera un momento! Para que comas algo antes de irte —
— ¡Está bien! —
Preparo unos sandwiches con jamón y queso y un poco de jugo de naranja y luego de haber terminado de cenar y estaba lista para irme, de inmediato encendió la camioneta y luego de despedirme de su adorable familia y su pequeña y adorable hermana nos embarcamos y nos fuimos a casa.
al cabo de unos minutos ya estaba está estacionado en el frente de la casa coloco la mano en la manijas para bajar del vehículo y luego de pensarlo por unos segundos me detuve y me gire hacía él. Nos quedamos mirando fijamente uno al otro por unos segundos luego se hacerlo a mi y coloco su mano en mi nuca para acercarme un poco más a él y me besó. De inmediato le correspondí el beso y sin poder evitarlo empecé a sentir esas cosquillas en mi estómago y la sensación gratificante de sentirme que volaba por el aire al sentir sus labios junto a los míos.
Con la respiración entre cortada y los latidos de mi corazón acelerados, finalmente logré detenerme para poder tomar algo de aire y recuperar la compostura para bajar del vehículo esperando que nadie notase que había echo un pequeño viaje al espacio, pero el dolor en mis mejillas causado por esa sonrisa de tonta enamorada sería la encargada en delatarme.
— ¡Hasta luego! —
Dije casi sin aliento, mientras colocaba mi mano en la manijas para abrir y finalmente bajar del vehículo.
— ¡Nos vemos pronto! —
— Si —
Respondí en un susurro, Finalmente baje del vehículo consciente de mi cara de idiota me acerque al portón para abrir y una vez que estuve adentro se marchó.
— ¿Quien era ese? —
Dijo mi madre al darme la vuelta, de inmediato me sobre exalte y sin poder evitarlo solté un pequeño grito
— ¡Ah! ¡Me asustaste! —
Exclame
— ¿Estuviste haciendo algo malo? —
Pregunto con incertidumbre, de inmediato como si se tratara de la sienta de la película vino a mi mente las imágenes de ese momento en su habitación tumbada sobre la cama con el besándome mientras deslizaba su mano hasta mi vientre y luego ese beso de telenovela en la camioneta antes de bajarme
— ¡No! ¿Por qué haría algo así? —
Pregunté con incertidumbre
— ¡Entonces no hay razón para estar nerviosa! —
Comentó mientras se acercaba a mí como un lobo casando a su presa
— ¡No estoy nerviosa! —
Exclame
— ¡Pues tú actitud demuestra lo contrario! —
No quería seguir en medio de esta conversación dónde era yo la que estaba bajo la lupa, así que con pasos firmes camine hasta mi habitación y una vez allí encendí la luz y el aire acondicionado y me deje caer sobre la cama mientras dejaba escapar un suspiro.
— ¡Parece que alguien enamorada! —
Dijo mi madre asomándose a mi habitación
— ¡Ya está mamá! no insista —
— ¡Yo solo digo lo que se ve a simple vista! —
— ¡Solo somos amigos! —
— ¡Amigos! —
exclamó
— ¡Si, Amigos! eso es todo! —
— ¿Y dónde estabas? —
— ¡En su casa! me quería presentar a sus padres —
— ¿Y solo son amigos? —
— Si mamá, Solo somos amigos —
— Me parece que no están en la misma página —
— ¡Ya basta mamá! —
— Yo solo digo que si este chico que según tu solo son amigos, pero te invita a su casa a conocer a sus padres eso solo quiere decir que el te ve como algo más que solo una amiga —
— ¡Okay mamá! Gracias por el dato ¿Me puedes dejar en paz? —
Comenté enojada
Ya sabía que no era un amigo y que que el no me veía como una amiga yo tampoco lo veía como un amigo, pero las palabras ¿quieres ser mi novia? tampoco salieron de su boca, solo se dio lo que se dio ¡y eso era todo! Hasta no estar completamente segura y tuviera la certeza de lo ocurrido y de lo que iba a ocurrir con nosotros no diría nada.
— ¡Okay! tu cena está lista, en el microondas —
— Okay mamá, luego como no tengo hambre por ahora —
— ¿Cenaste allá? —
— ¡Si mamá! comí antes de venirme —
— Entonces te queda para el desayuno procura descansar que mañana tienes clases —
— Está bien hasta mañana —
— ¡Cuídate! Dios te bendiga —
Dijo mientras se acercaba y deba un beso en la frente.
Respire profundo nuevamente, me despoje de todo lo que llevaba puesto y me colocó la bartola que había usado la noche anterior para dormir pague la luz de la habitación y tome mi teléfono celular para colocar la alarma a las 6:00 la mañana para ir a clases.
Coloco el teléfono bajo la almohada y me acomodo para dormir, cuando de pronto mi teléfono empezó a sonar. Tanteo bajo la almohada y saco el teléfono, era una llamada de David de inmediato conteste
— ¡Dime! —
— Ya estoy en casa —
— ¡qué bueno! —
— ¿Ya estás acostada? —
— ¡Si! —
— ¡Está bien! te dejo dormir —
— Que pases buenas noches —
Susurré
— ¡Ti igual! —
El sonido de un beso se escuchó en el auricular, Sonreí aunque estaba consiente que no me podía ver así que le devolví el beso
— ¡Que pases buenas noches!, Y gracias por el día de hoy —
— No tiene por qué agradecer solo fue una película, nada más —
— ¡Pero fue una tarde agradable! —
— Okay la próxima vez será mejor —
— No me enojo sin siempre es así —
— ¡Está bien! descansa —
— ¡Cuelga! —
comenté
— ¡No! cuelga tu —
— ¡Cuelga tu —
— ¡No lo voy hacer! podemos pasar así toda la noche —
— ¡Está bien! descansa —
Finalmente colgué consiente que tenía de nuevo esa cara de tonta enamora, guarde nuevamente el teléfono bajo la almohada y acomode para dormir
....
A la mañana siguiente cuando desperté eran 5:45 de la mañana, aún faltaban quince minutos para las 6:00 de la mañana, así que me quedaba tiempo para levantarme y aprovechar de desayunar. Mi estómago no paraba de sonar y moría de hambre puesto que la noche anterior solo había comido un par de sándwich.
Luego de estirarme y sacarme la pereza del cuerpo, me quite la cobija y me levante dé la cama como extremo cuidado de no hacer ruido para no despertar a mi madre y a mi abuela quienes aún dormían plácidamente.
Abro la puerta que dividía el comedor del pasillo donde estaban las habitaciones y los baños, de inmediato me acerqué al refrigerador a buscar un vaso de agua puesto que además de hambre también moría de sed.
Luego me dirigí al microondas lo abrí y allí había un plato con tres empanadas que seguramente eran de papá con queso, cerré la puerta nuevamente y presione el botón de calentado rápido de inmediato el contador de 30 segundos se puso en marcha mientras que mi comida se calentaba tome un vaso con agua abrí un sobre de Nestea y Vertí un poco del contenido del sobre en el vaso con agua, con ayuda de una cuchara disolví muy bien y dos pitidos agudos anunciaban mi comida ya estaba lista, de inmediato y con cuido abrí el microondas y saqué mi comida con el que me senté a comer en la mesa como hace la gente.
Con la mirada perdida y sumergida en mis pensamientos recordé ese momento en la habitación con David en el que me sentía volar por el espacio al sentir sus besos y sus caricias nuevamente esa sonrisa se dibujo en mi rostro
Mi madre tenía razón el y yo no éramos amigos pero él tampoco me había pedido que fuera su novia y no sabía si realmente el lo quería o si simplemente fue algo que solo ocurrió. Entonces caí en cuanta que era algo que debía preguntar pero no sabía cómo hacerlo no parecer desesperaba.
Al terminar de comer lave el plato y de inmediato me quite la ropa que llevaba puesta y me recogí el cabello para evitar que se mojara y me metí a la ducha a darme un baño antes de ir a clases.
Al cabo de unos minutos ya estaba afuera tome la toalla y me envolví en ella, de inmediato apague el aire acondicionado para vestirme tranquilamente sin temblar como Chihuahua. Cómo de costumbre me aplique la crema corporal y el antitranspirante me coloque la ropa interior y el uniforme, una ves vestida me solté el cabello, lo peine y me hice una cola.
Finalmente ya estaba lista, Tome el bolso, mi teléfono lo guarde en el bolsillo del uniforme y tome las llaves. Apague y la luz de la habitación y salí. fui a la cocina a buscar la botella de agua que llevaba para el instituto y lo guarde un costado del bolso..
Con cuidado abrí las puertas para salir y cuando estaba mitad de camino un señor de aproximadamente 60 años de edad tes blanca cabello blanco y escaso de ojos café acostumbra a salir todas las mañana a caminar en compañía de su perro un mastín color gris de 70 kilos aproximadamente.
— Buenos días —
Dijo el señor mientras levantaba su mano para saludar
— Buenos días —
Respondí amablemente
Continuo su camino y yo el mío, al cabo de unos minutos ya estaba en el instituto. Aún no había llegado Waleska ni los chicos así que tome haciendo en una de las bancas ubicadas a un lado del salón de clases, al levantar la mirada note que se acercaba Leo, a quien tenía días sin verlo a que no había asistido a mi cumpleaños después de haberlo invitado para demostrar lo agradecida que estaba con el por advertirme sobre Daniel. Pero sin embargo no asistió y el día de ayer tampoco había asistido a clases.
— ¡Holaaa! buenos días ¿como estás? —
Pregunto alegré
— ¡Hola! bien ¿y tu? —
respondí seriamente
— ¡Me alegro! Feliz cumpleaños —
Respondió con una sonrisa en su rostro
— ¡Gracias! pero fue el domingo —
— ¡Si! lo sé —
dijo
— Lo que que paso fue que mi tía se enfermo y pasamos toda una semana en su casa allá en San Francisco mientras mejoraba —
Argumentó, como si tuviera que justificara su falta de asistencia a mi cumpleaños
— ¡Unn Okay! —
Respondí sin mas, la verdad que no tenía mucha importancia ya el echo de no asistir a mi cumpleaños
— Espero que no te enojes por no poder asistir —
— No estoy enojada —
— Me alegro —
— De verdad quise asistir, pero bueno será para otra oportunidad —
— Okay —
Respondí sin más
— Parece que alguien no está feliz —
— Si lo estoy, ¿Por qué no abría de estarlo? —
— Bueno la verdad que ayer se te veía muy feliz, pero hoy estás un poco apática —
— ¿ayer? —
pregunté con incertidumbre
— ¡Si! ayer en la noche —
Explícate
— Yo iba a la casa de tu vecina y vi parada una camioneta Terios Roja del año 2008, no sabía que ibas allí, si no hasta la noche cuando se estacionó de nuevo en tu casa. Yo estaba adentro con Omar jugando play y nos asomamos porqué no bajaba nadie de ella —
— ¡UMM okay!
no sabía que decirte, y la verdad que tampoco me importaba mucho después de todo no tenía por qué darle explicaciones de mi vida ni a él ni a nadie
— La verdad que no le se que.... —
— ¿Que? —
Pregunté con incertidumbre
era como si estuviera a punto de decir que no pensó que yo era ese tipo de chicas y se detuvo a al pensar que me enojaría por ese comentario
— ¡Nada! —
— ¡UMM!
Murmuré
— ¿cómo pasaste el fin semana? —
— ¡bien! —
— ¿es tu novio? —
Pregunto con incertidumbre
— ¿Quien? —
— El de la camioneta —
— ¡No! —
— ¿de verdad? —
— ¡Si! solo somos amigos —
— ¡UMM! —
murmuró
Sabía que no me creía y la verdad que me daba muy igual si lo hacía o no. mire hacía el frente cuándo ví que venia Waleska, Pero no se se caía muy contenta
— ¿por que rayos no le dijiste que estabas saliendo con el? —
— ¡Buenos días! —
Exclame
— ¡Buenos días un pepino! —
— Parece que alguien amaneció enojada —
— ¡Responde! ¿por que rayos no me dijiste que salias con mi ex? —
— Primeramente no sabía que era tu ex te recuerdo que tú nunca me lo dijiste y segundo ¡no estábamos saliendo! —
— Entonces, ¿Cómo se explica lo que yo ví ayer? ¡fue producto de mi imaginación! —
— ¿De que rayos estás hablando tu? —
— ¡vamos no te hagas las ilusa! yo te Vi cuando ibas saliendo a embarcarte en la camioneta y yo conozco esa camioneta, ¡es de su madre! —
— Mira waleska, Para empezar yo no tengo que darte explicaciones a ti de lo que hago o dejo de de hacer con mi vida —
— ¡Ya veo, Amiga! —
— Además, Si salí con el pero nada más como Amigos, no es lo que tú estás creyendo —
— ¡Si nada más! eres una cualquiera, como no te resultaron las cosas con Daniel vas y te revueltas con David —
— Waleska, mide tus palabras por qué yo no he echo eso que tú estás afirmando como si estuviera muy segura —
— Por qué debe ser que sales con un chico y llegas en la noche y me vas a decir que no pasó nada entre ustedes —
— porque ¿qué acaso cuando tú fuiste al cine con el también te acostaste con el? —
Vocifero enojada, no le iba a permitir que me hablara de esa manera. Pero su mejor respuesta ante mi comentario fue una cachetada.
¡Estaba enojada por todo! Por la forma en ma que me había hablado y por la cachetada, pero tampoco me rebajaría a su nivel me quedaba claro que Waleska no era mi amiga así que simplemente me marche de allí para alejarme lo mejor posible de ella y su hipocresía.
Camine hasta uno de los pasillos y me quedé allí sentada tenía molestia y estaba enojada me recoste a la pared y me deje caer. enterré mi cabeza entre las rodillas y una lágrima se deslizó por mi mejilla.
— No permitas que le gente tenga el derecho de hacerte sentir mal —
Esa voz, ¿Quien era? me preguntaba, levanté la mirada y allí estaba de pie junto a mi, era ese chico Anthony, el mismo que hace unos días me había enviado la solicitud en f*******:
— ¿Que haces aquí? —
Pregunté con incertidumbre
— supuse que te haría falta compañía —
— ¡Todos vieron y escucharon eso! —
— No debería de importarte —
Dijo mientras se sentaba a mi lado
— ¿Cómo no hacerlo? —
— Ignora todo lo malo, no permitas que los demás tengan el derecho de hacerte sentir mal —
— ¡Eso fue humillante! y se supone que era mi amigas —
— !Mira! no se por que las mujeres tienden a insultarse entre si. En vez de apoyarse entre ustedes, pero no soy psicólogo y tampoco experto en las mujeres. Pero lo que si te puedo decir es que eso que ella hizo, no lo hace una amiga —
— Ya me quedo claro quien es —
— ¿Te puedo hacer una pregunta? —
— ¡Si! ¿dime? —
— ¿Por qué lo haces? —
— ¿Hacer que? —
— ¡Esto! —
— ¿sentarme contigo? —
— ¡Si! —
— sólo quiero ser tu amigo —
— ¿Por eso me enviaste la solicitud? —
— ¡Si, tranquila! yo no busco nada más que una amistad —
— ¡Está bien! —
— ¿Ahora te puedo preguntar algo? —
— ¡Si! —
— Este chico del que hablaban ¿es tu novio? —
— ¡No! no... es que bueno en realidad no lo sé —
— ¿Cómo así? —
— Es que bueno el no me lo a pedido —
— ¿Pero se besaron? —
— ¡Si! —
— Entonces se podría decir que tú le gustas y el a ti pero ningún de los dos dice nada —
— Es que me da vergüenza preguntarle —
— ¿Por qué? —
— No quiero parecer una desesperada —
— Por el contrario, Tu solo estas pidiendo aclarar una situación —
— ¿Es una situación? —
— Jejeje si —
— Tomare tu consejo —
Sonrió. El timbre sonó y debía levantarme e ir a formar, pero no quería salir al patio y encontrarme con Waleska
— ¡Vamos! —
dijo mientras de levantaba y me extendió su mano para ayudarme a levantar
— No me quiero levantar, entraré al salón directamente —
— ¡Escucha! levántate de Allí y vamos no permitas que lo demás te hagan sentir como una cuchara en un gallinero —
— Es que fue humillante lo que ocurrió hace rato —
— Okay pero el echo de ser humillante no quiere decir que vas a esconderte de las personas como si les debieras la vida, ¡así que vamos! —
Dijo mientras me extendía su mano nuevamente
Obedecí y la tomé, me levante y salimos. Sentía que todas las miradas estaban puestas sobre y no podia evitar sentirme mal
— ¡Levanta la cara! —
Dijo entre dientes mientras caminábamos hacia el patio, Levanté el rostro y Sonreí, pero al ver a Waleska susurrar al oído de Michell a quien de seguramente le estaría diciendo "mira con quién viene allí" o "mira ahora está con el" Me hizo sentir insegura nuevamente fue entonces cuando recordé las palabras de Anthony "No permitas que los demás tengan derecho de hacerte sentir mal"
Ese chico era sabía y tenía razón, ellas no eran más que yo y yo no era una cucaracha en un gallinero, así que con mi mirada hacía el frente, una sonrisa en el rostro y pasos firme continué mi camino y me forme justo detrás de ellas.
Luego del sermón de todas las mañanas en el que la directora indicaba que estábamos en una escuela y no es un desfile de modas por aquellas chicas que se les llamaba la atención por el echo de ir maquilladas al instituto y con las faltas por arriba de las rodillas, por otra parte estaban los chicos que parecían tener un percuespin en la cabeza. Sumándole a eso los estudiantes que no entraban a sus clases y las encontraban besándose en los baños.
Lo que llevo a pensar que probablemente yo era la única chica del último año que aún conservaba su virginidad y quería que continuará así.
Al terminar su sermón, cada quien entró a su respectiva aula de clases a esperar por el profesor, quería tomar haciendo en el último escritorio para evitar que las miradas se centrarán en mi, pero enseguida recordé las sabias palabras de este chico " No actúes como si les debieras la vida" así que respire profundo y tome asiento donde solía hacerlo siempre del lado derecho junto a la ventana.
Al sentarme mi teléfono vibró, rápidamente lo saqué para revisar y una sonrisa se formó en mi rostro al ver el mensaje de texto
Nuevo mensaje
Remitente David
Fecha: 09/12/2011
Hora: 7:35 AM
¡Buenos días! ¿como amaneció mi chiquita?
Nuevo mensaje
Destinatario David
Fecha: 09/12/2011
Hora: 7:35 AM
¡Buenos días! bien gracias a Dios ¿Y tú? —
No quería mortificarlo con lo que había ocurrido esto era algo con lo que tenía que lidiar sola, después de todo no era ninguna chiquilla.
Nuevo mensaje
Remitente David
Fecha: 09/12/2011
Hora: 7:36 AM
Me alegro que estés bien ¿estás en clases?
Nuevo mensaje
Destinatario David
Fecha: 09/12/2011
Hora: 7:36 AM
Si, estoy en el instituto, pero aún no entra el profesor.
Nuevo mensaje
Remitente David
Fecha: 09/12/2011
Hora: 7:35 AM
Está bien, no te molesto para que no vallas a tener problemas por mi culpa. ¡Que pases bien día!
El problema ya están y no precisamente debido a su mensaje, sin embargo solo era cuestión de tiempo para que se armara uno
Nuevo mensaje
Destinatario David
Fecha: 09/12/2011
Hora: 7:35 AM
Está bien, tu igual
Nuevo mensaje
Remitente David
Fecha: 09/12/2011
Hora: 7:35 AM
:-*:-*
Sonreí al ver los emoji de un beso, consiente que no me podía, pero había alguien más que si
— ¡Parece que alguien recibió un mensaje! —
vocifero Michell, está chica no me caía bien por lo metiche que era y ahora menos que menos me agradaba, quería decirle que no era su problema y dejara de meterse donde no la habían llamado. Pero no quería causar más problemas y tampoco estaba de ánimos para discutir así que guarde mi teléfono y respire profundo. Recordando las Palabras de mi abuela, quien cuando alguien se metía conmigo en la escuela, solía decirme " A palabras necias oídos sordos" y Cuando lo aplicaba siempre resultaba por qué no hay pero castigo para un necio que ser ignorado. Eso era verídico en vista que no respondí no supo que mas decir y guardó silencio.
Al cabo de unos minutos entro el profesor al salón y la clase inicio. Ese día fue el más largo de mi vida, solo anhelaba que terminara el día, pero los minutos parecían horas hasta que finalmente llegó la última clase y junto con terminar el turno guarde mis cosas y sin esperar por nadie me marche a casa.
Junto con llegar me encerré en mi habitación necesitaba desahogarme y las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos como si abrieran una llave. Mi teléfono empezó a sonar de seguro era David, pero no quería responder por qué sabría que había estado llorando así que deje que sola deje que sonara, encendí el aire acondicionado y decidí acostarme a descansar para olvidar todo lo ocurrido.
....
Cuando desperté ya había oscurecido mire la hora en mi teléfono y eran 6:30 de la tarde me levanté de la cama y fui a cocina a buscar de comer ya que moría de hambre, puesto que no había desayuno en el instituto y tampoco había almorzado a llegar a casa.
— Yo pensé que no te ibas a levantar hoy ¿que pasó que te acostaste sin almorzar? —
Dijo mi madre al verme
— No tenía apetito —
—Tu sin apetito —
Dijo mientras se acercaba a colocar su mano en mi frente
— ¡No estoy bromeando mamá! —
— Eso me preocupaba tu comes a cada rato a cada hora y en cada momento y dices que te acostaste sin comer por qué no tenías apetito ¿Que ocurre? —
— ¡Nada mamá! —
— Algo debe ocurrir, por qué "nada" no es una razón para no tener apetito —
Dijo Miéntras dibujaba unas comillas imaginarias con sus dedos
— ¡Discutí con Waleska! —
— ¿Y eso? —
— Es que llego de buenas a primeras a reclamar y me bofeteo por lo que le dije —
— ¿Y tú qué hiciste? —
— ¡Nada! me aleje —
— ¡cómo que nada! —
Exclamó mi madre enojada
— No mamá, no me voy a rebajar a su nivel —
— ¡Osea que te dejaste bofetear! ¿y no hiciste nada? —
— Sí mamá me deje bofetear y no hice nada y no por eso soy una invesil, solo no me quise rebajar a su nivel ¡es todo! —
— Definitivamente yo no sé por que eres así —
— Mamá por favor ya, solo quiero comer —
— ¡Está bien! allí está tu almuerzo —
Dijo mientras señalaba una olleta sobre la estufa me acerque y destape, era pasta con albóndigas, se me hizo agua la boca. De inmediato tome un plato, me serví y lo metí al microondas marque 60 segundo y de inmediato el contador se puso en marcha.