Ese día luego de desayunar decidí salir a la casa de mi prima Daleska a despejar la mente, mientras que mi madre descansaba. Sabía que estaba enojada conmigo y tenían todo el derecho de estarlo.
Cuando callo la tarde regrese a casa con la intención de preparar la cena para que mi madre no tuviera la necesidad de levantarse a cocinar, pero cuando llegue ya ella estaba en la cocina preparando la cena.
— ¿En qué te ayudo? —
Pregunte con la intención de romper el hielo y la tensión que había en el ambiente
— ¡En nada! sigue durmiendo —
— ¡Mamá! por favor —
— ¡Por favor qué! Elizabeth ¡Por favor! te digo yo, no puede ser posible que eran más de las 10:00 de la mañana y tú aún durmiendo mientras que la abuela estaba muerta de hambre —
— ¡Mamá! para empezar ya te pedí disculpas y me disculpé con mi abuela, y ella no estaba tan enojada como lo estás tú —
— ¡La abuela nunca te va decir que lo está! —
Dijo con enojo
— ¿Sabes qué? mamá atender a mi abuela no es una responsabilidad que me corresponda, si lo hago es por qué me nace hacerlo —
Sabía que al usar las misma palabras de mi abuela la haría enojar aún más, pero al fin y al cabo ya estaba enojada que se enojara .as no haría ninguna diferencia.
Dicho eso me fui a mi habitación y me encerré, estaba muy enojada y solo quería estar sola. Encendí el aire acondicionado y el televisor para distraerme un rato y no pensar en el hambre que tenía, por qué aún enojada mi estómago pedía que le diera comida.
Y lo que menos quería era permanecer un segundo más cerca de mi madre y su mal genio, cuando se acostara a descansar yo misma me haría mi comida. Mientras tanto solo debía soportar
Mi enojo causó que se me aguaraparan los ojos y una lágrima se me escapará, descendiendo por mi mejilla hasta que finalmente se detuvo en mis pómulos, deslice el dorso de mi mano para secarla y me tumbe sobre la cama allí pronto un sueño profundo me envolvió.
A la mañanas siguiente cuando desperté ya eran 6:00 de la mañana, me había quedado dormida con la misma ropa con la que había llegado de la calle, y con el calzado puesto, tenía mis piernas entumecidas y los brazos acalambrado por la mala posición durante la noche.
Era Domingo "El gran día" Hoy estaba cumpliendo mis 18 años por fin podía empezar a trabajar y darme mis gustos, pero no todo era como deseaba . Aún me faltaban 6 meses para terminar mis estudios y entonces allí si podía solicitar empleo.
Rápidamente tomo mi teléfono celular para ver quién me había felicitado y valla sorpresa la mía que el primero que lo hizo justo a las 12:00 en punto de la media noche fue David
Domingo
12:00 AM
Felicitaciones, Que Dios te bendiga grandemente y te permita cumplir muchos años más de vida, no puedo esperar para ir está noche a tu casa y poder verte, darte un enorme abrazo
Una lágrima rodó por mi mejilla pero era alegría, me alegraba ver qué te chico había recordado mi cumpleaños y que fuera el primero en felicitarme
Por supuesto mi padre, también me había enviado un mensaje de texto a las 12:15 de la mañana
Nuevo mensaje
Destinatario Mi Padre
Fecha 07/12/2011
Hora: 12:15 AM
Dios te bendiga Hija, que cumplas muchos años más, me guardas torta
al igual que mi prima Daleska ella siempre me Felicitaba y recordaba todos mis cumpleaños, a las 12:25 de la noche
Nuevo mensaje
Destinatario Daleska
Fecha 07/12/2011
Hora 12:25 AM
Felicitacionessss Prima querida, que Dios te bendiga y te permita seguir cumpliendo muchos años más de vida. Nos vemos en la noche para partir la torta
De inmediato respondí a David
Domingo
6:05 AM
Muchas gracias por acordarte de mí cumpleaños, y bueno la verdad que no sé si valla hacer algo por qué mi madre está enojada conmigo por qué me desperté tarde ayer y cuando ella llego de trabajar ya eran casi las 11:00 del mediodía y mi abuela no había desayunado
Sabía que debía estar dormido, y no me respondería de inmediato por lo que luego procedí a escribir un mensaje texto dando las gracias por las felicitaciones, con una carita feliz y un corazón para luego enviarlo a toda los contactos que me habían felicitado y así evitarme el tener que responder uno por uno.
Moría de hambre así de inmediato me levanté y fui al baño a lavarme la cara y cepillarme los dientes para luego ir a la cocina a buscar de comer.
Valla sorpresa la mía que cuando me levanto y voy a cocina encuentro a mi madre despierta. La única manera que estuviera despierta a esa hora es que tuviera que ir a la trabajar.
— ¡Buenos días! bendición —
Dije en un susurro casi sin aliento, esperando que no siguiera enojada por lo ocurrido.
— ¡Dios te bendiga! Feliz cumpleaños —
Dijo sin más
— ¡Gracias! —
Respondí, trataba de ser fuerte pero su indiferencia me hacía sentir mal, aunque no quería demostrarlo
— ¡No cenaste anoche! —
— Me quedé dormida —
— ¡Hum! allí está tu comida en el microondas —
Dijo mientras señalaba al aparato
Cómo si se tratara de cruzar una planta repleta de espinas pase por su lado hasta llegar al microondas lo abrí para ver qué había en el interior y unos panes rellenos con quién sabe que estaban allí, no me importaba que tuviera solo sabía que tenía hambre así que de inmediato presioné el botón de calentado rápido y 30 segundos se pusieron en marcha.
Mientras esperaba los 30 segundos más largos de mi vida, trataba de no tener ningún tipo de contacto con mi madre ni por mera casualidad. Pronto dos pitidos agudos anunciaron que mi comida ya estaba caliente de inmediato abría la compuerta del microondas y saqué mi plato de plan relleno, tome un vaso y fui a la nevera a servirme algo de jugo, pero ya no quedaba así que me tocó servirme agua para disimular y me fui a habitación a comer.
Al cabo de unos minutos ya había terminado de comer pero seguía teniendo hambre, para evitar pensar en ello procure acostarme pero no tenía ni una pizca de sueño. Pronto un sonido que venía de mi teléfono celulares invadió el silencio de mi habitación.
Domingo
6:45 AM
Buenos días chiquita, ¿Cómo amaneció la cumpleañera más hermosa?
Domingo
6:45 AM
Buenos días, la verdad que no muy bien
Domingo
6:45 AM
Que mal, :'( Vi tu mensaje, pero no te sientas mal por eso ¿Si quieres te invito a salir? por tu cumpleaños
Domingo
6:46 AM
No, lo sé.... déjame pensarlo
Domingo
6:46 AM
Está bien, me dices y te paso buscando
Domingo
6:46 AM
Está bien
Dejé el teléfono a un lado y decidí levantarme e ir a la cocina a llevar el plato de comida. Tenía que enfrentar a mi madre quisiera o no y tampoco me iba a pasar todo el día aguantando el hambre por qué ella estaba enojada conmigo.
Cuando salgo de mi habitación y voy a la cocina nuevamente un aroma muy peculiar me hace agua la boca. Sabía lo que era y eso solo quería decir que mi madre no estaba enojada conmigo por qué de otro modo no estaría haciendo torta
— ¡UMM! —
Murmuré
— ¡Es solo para cantar el cumpleaños! nada de fiesta hasta tarde por qué mañana es lunes —
— ¡Está bien! —
Dije con una sonrisa en mi rostro
No importaba el echo de no amanecer a fin de cuentas solo quería pasar un rato agradable con mis amigos y tener una excusa para ver a David de nuevo, Emocionada me acerque a mi madre y le di un abrazo el cual ella de inmediato correspondió. Una lágrima rodó por mi mejilla y automáticamente como si se tratase de algo contagioso mi madre empezó a sollozar.
— ¡Tu eres mi única hija! ¿Cómo cree que dejaré pasar por alto tu cumpleaños? —
Dijo mientras me abrazaba fuerte
— ¡Creí que estabas enojada conmigo! —
— ¡Puede que lo este! pero hoy mi hija está cumpliendo sus 18 años —
— ¡Gracias mamá! —
Dije mientras secaba las lágrimas que rodaban por mi mejilla con el dorso de mi mano
Luego de un rato derramando lágrimas suficientemente como para llenar una cubeta tome un poco de cereal y un tazón agregue un poco y en un envase agregue 100 ML de agua y dos cucharas de leche en polvo, con un batidor de mano batí muy bien hasta incorporar toda la leche y luego la Vertí en el tazón con cereal y me fui a mi habitación a comer mientras que veía televisión.
Todo había vuelto a la normalidad, estaba tranquila y relajada por qué sabía que mi madre ya no estaba enojada conmigo. Al terminar de comer fui a llevar el plato a la cocina y nuevamente le pregunté a mi madre
— ¿En qué te ayudó? —
— Solo estoy esperando que se descongele la carne molida, para preparar unas croquetas de carne y un guiso para pasteles —
— ¡Hay algo en lo que pueda ayudarte! —
— !Por ahora no! —
— !Esta bien! —
Dije con una sonrisa en mi rostro y regrese a mi habitación. Para tomar mi teléfono celular a informar a David que si haría la pequeña reunión en casa.
Domingo
7:15 AM
Ya mi madre no está enojada Conmigo, así que la reunión si la voy hacer pero solo será algo sencillo para cantar el cumpleaños y listo por qué mañana es lunes y tengo clases
Domingo
7:15 AM
Está bien, no importa si solo es una hora pero muero de ganas de verte de nuevo
Quería responderle que yo igual, pero no quería sonar desesperada.
Domingo
7:15 AM
:-D
Un emojis de carita sonriente fue lo mejor que se me ocurrió responder
....
La mañana transcurrió con total normalidad, mientras que mi madre y yo nos encargamos de los detalles de la torta y unos pásalos para los invitados, que básicamente eran mi pequeños grupo de amigos de la preparatoria y por supuesto mi prima Daleska y ahora David.
Cuando empezo a caer la tarde ya había terminado de limpiar la casa y acomodar todo para despejar un poco el espacio con la intensidad de tener un pequeña pista de bailé, aunque que honestamente yo tenía dos pies izquierdos. Vagamente recuerdo que en los 15 años de mi prima Daleska llegué a Bailar casi como una experta por qué estaba completamente ebria.
Aunque fue el momento más vergonzoso de mi vida, por qué mi prima Daleska me contó que estaba por desmayarme y que un chico se me acercó a preguntarme si me sentía bien y yo de osada lo bese. Luego de ese día jure que nunca más tomaría una gota de alcohol.
Eran aproximadamente las 5:35 de la tarde, rápidamente me quite la ropa que llevaba puesta y me metí al baño a darme una ducha y lavarme bien el cabello para peinarme debidamente hacerme algo diferente y arreglarme un poco. Ya que hoy no era cualquier día, estaba cumpliendo mis 18 años la mayoría de edad y de ahora en adelante muchos aspectos de mi vida debían cambiar.
Mis compañeras de clase ya habían empezado a llegar, escuchaba el bullicioso que provenía de la sala en mi habitación mientras me arreglaba. Mi prima Daleska entro a mi habitación y me dijo
— Un extraño chico llego y los muchachos parecen conocerlo ya, ¿Quien rayos es el? —
Pregunto con curiosidad
— ¡Es David! —
— ¡Perdón! pero no responde mi pregunta —
— ¡Es David! el chico del que te hablé —
— ¡Ha! si Claro David, Oye me lo imaginaba más guapo —
— ¿Que tiene de malo? —
— ¡Nada! yo solo digo a fin de cuentas eres tú la que va a salir con el —
Dijo mientras salía de la habitación
— ¡Por cierto! apresúrate —
Dijo asomando medio cuerpo
Ya estaba casi lista, solo me faltaban unos pequeños retoques en el maquillaje y por primera vez usaría una sandalias de tacón corrido en animal prim con una camiseta color café adornada por un cinturón bajo el busto y un Jeans azul celestes ajustado. En el cabello me había echo unas ondas para dejarlo suelto y darle una apariencia diferente a la que solía usar a diario.
Y como toque final un maquillaje un poco más intenso, pase del corrector y brillo labial a perfilar la nariz y pómulos y realizar un contorno de ojos y un delineado sencillo pero que marcaba la diferencia.
Ya estaba lista, me coloque unas argollas que había tenido guardada por un largo tiempo y una cadena que me había regalado mi abuela en uno de mis cumpleaños.
Apagué la luz de la habitación y respire profundo, allí estaba a punto de salir a festejar mis anehelados 18 años.
Sali de la habitación y con pasos firmes y seguros fui hasta la sala de inmediato mies hacía el frente y a quien ví fue a mi prima Daleska y a un amigo de ella que había invitado a mi cumpleaños, conocía ese chico era Alexander el primo de José el con el que había cometido la imprudencia de besarlo por estar bajo la influencia del alcohol.
Rápidamente me acerque a ella, quien me presento nuevamente como si no nos conociéramos.
— ¡Álex!, ella es Elizabeth mi prima —
— Feliz cumpleaños —
Dijo mientras me abrazaba y daba una palmadas en mi espalda
— ¡Grácias! —
— ¡Le dije a mi primo que se viniera conmigo! pero no quiso —
— ¡Hum! —
murmuré, la verdad que estaba bastante incómoda, y le agradecía a la Dios que su primo no había querido asistir por qué no me imaginaba que habría echo yo con tanta vergüenza.
— ¿Si lo recuerdas? —
Pregunto con curiosidad
— ¡Si! —
Dije sin más
Me di vuelta y saludo a mis compañeros del instituto, aunque realmente buscaba a alguien más pero no lograba localizarlo, cuando se me acerca mi amiga Waleska y dice
— ¿Tu lo has invitado? —
— ¡Si! —
— ¿Por qué has echo eso? —
— ¿Que tiene de malo? —
— ¡Nada! —
Se alejo y yo me frunció de hombro y me acerque a él, estaba allí completamente solo sentado en el sofá observándome como si se tratara de alguien que estaba feliz de ver, de inmediato se levantó y me dió un abrazo fuerte
— ¡Feliz cumpleaños! —
Dijo mientras me daba un abrazo el cual de inmediato correspondió
— ¡Aquí está mi regalo! espero que te guste —
Dijo mientras me entregaba una pequeña bolsita brillante en color dorado
— ¡Gracias! —
respondí al tomar la bolsa
De inmediato la dejé sobre la mesa y continué saludando al resto de mis compañeros
— ¿Ustedes dos son algo? —
Pregunto Michell una de las chicas del grupo con la cual no hablaba mucho pero era muy amiga de Waleska.
— ¡No! Solo somos amigos —
Respondí con seriedad
— ¡Parece que fueran más que amigos! —
Argumentó Michell
— ¡Bueno! ya basta si sin o no son vamos a festejar —
Vocifero Ricardo
Sonrei y tome de la mano a Waleska para hablarle aparte
— ¿Ocurre algo? —
— ¡No! —
— ¿A ti te gusta David? —
— ¡Prefiero que no hablemos de eso Ahora! disfruta tu cumpleaños —
Dijo mientras se retiraba
Había algo que no me convencía, pero tenía razón no era el momento para hablar de eso, así que decidí echar todas las preocupaciones a un lado y pasarla bien.
....
Durante la noche bailamos y cantamos, realizamos dinámicas y conversamos una vez que se hicieron las 10:30 de la noche mi madre llamo para cantar el cumpleaños y a las 11:00 ya todos se habían marchado a excepción de David quién esperaba que lo vinieran a buscar.
Estábamos sentados en el frente uno al lado del otro esperando que vínieran por el, mi madre estaba en su habitación desde que cantamos el cumpleaños decidió acostarse a descansar por qué estaba agotada.
— ¡La pasé muy bien contigo! —
Dijo mientras me tomaba de la mano y me miraba fijamente
— ¡Yo también! —
Respondí casi sin aliento
— ¡Moría de ganas por verte de nuevo! —
escuchar sus Palabras era como una suave melodía para mis oídos, y mi corazón empezó a palpitar rápidamente, un fuego empezó a recorrer mis mejillas y sentía un calor que me envolvía.
— ¡Yo también! —
Respondí casi en un susurro
Poco a poco fue acercándose a mí y me tomo del mentón sentía que está a punto de darme un beso cuando una camioneta Toyota Terios color rojo del año 2008 se estaciona en el frente de la casa y toca el colapsó dos veces.
— ¡Han venido por mi! —
Comentó mientras se levantan de la silla
— ¡Adiós! Espero verte pronto —
Dije mientras me levantaba de la silla y le daba un abrazo, De inmediato abrí el portón para que se marchara, y una vez que la camioneta se había alejado metí las dos sillas y cerré la casa.
Fui al refrigerador y tome una porción de torta con un poco de refresco ya que moría de hambre y me lo lleve a mi habitación junto con la bolsa de regalo que me había obsequiado David.
Al entrar a mi habitación encendí la luz para no tropezar con nada y tome asiento a un costado de la cama para disfrutar de la deliciosa porción de torta antes de ir a dormir.
Rápidamente me despoje de todo lo que llevaba puesto y fui al baño a darme una ducha para sacarme todo el sudor que tenia en el cuerpo y el maquillaje, y así no tener tanto trabajo a la mañana siguiente antes de ir a clases.
Al salir de la ducha me aplique la crema corporal y al antitranspirante, me coloque un bikini y una camiseta ancha súper cómoda que me gustaba usarla para dormir y apague la luz de luz de la habitación. Eran las 11:35 y el sueño se estaba haciendo presente, tome mi teléfono celular para colocar la alarma y así no faltar a clases.
Me di media vuelta, acomode mi cabeza sobre la almohada y rápidamente me quedé dormida.
A la mañana siguiente, el sonido instrumental del piano de la canción a Thomson years de Cristina Perry, que tenía cómo tono de alarma me despierta de mi más plácido sueño.
Sin muchas ganas de levantarme, pero con la obligación de hacerlo, de inmediato y con la necesidad de callar ese irritante sonido que no me permitía continuar durmiendo, tantee sobre la cama hasta con seguir mi teléfono celular, con un ojos entre cerrado y media cara enterrada en la almohada apague la alarma.
Luego de estirarme y bostezar un poco decido levantarme e ir al baño a lavarme el rostro para sacarme la cara de sueño. Me cepillo los dientes y voy a mi habitación nuevamente a colocarme la ropa interior el uniforme, una vez vestida me recogí el cabello con una cola tome el bolso las llaves y el teléfono celular.
Apague el aire acondicionado y la luz y salí de mi habitación, mi madre aún dormía así que con cuidado de no despertarla fui a la cocina a buscar un vaso de agua y mi botella de agua para llevar abría la casa y salí.
Aún era un poco temprano, las aves revoloteaban en el cableado eléctrico y un señor que solía levantarse temprano a caminar mientras paseaba su perro saludo con un Buenos días, yo asentí y continué mi camino.
Estaba llegando al instituto, era una sensación extraño ser una de los primeros estudiantes en llegar y ver cómo poco a poco se iba llenando de gente y como a medida que pasaban los minutos se iban formando pequeños grupos.
Al estar en el instituto una idea pasaba por mi mente, era un pensamiento, algo que debía hacer, algo que estaba pendiente pero para entonces no recordaba con exactitud que era ese algo.
Cuando llegue, aún no había llegado ninguno de los chicos con los que solía conversar mientras que entrábamos a clases así que decidí tomar asiento en la banca que estaba justo al lado del salón de clases donde solía sentarme con mi amiga Waleska. Mientras miraba a mi alrededor y recordaba esa frase que me había dicho David hace un par de noches atrás "esa es la mejor etapa" si algo era cierto es que acá a pesar de todo tenemos nuestros grupos y nuestras diferencias pero si algo es cierto hay un certeza, estábamos seguros que pasaríamos todo un año viéndonos las caras y estudiando juntos en el mismo salón viendo 12 materias y debíamos tratar de llevarnos lo mejor posible.
Estaba sumergida en mis pensamientos cuando unos chasquidos frente a mis ojos mi hicieron entrar en razón, era mi amiga Waleska, entonces todo fue claro, desde hace días estaba por preguntar por ese chico ese misterioso chico que de pronto era su novio.
Era extraño que no sabía ni su nombre, y siempre que intentaba hablar de el algo pasaba, pero esta vez debía salir de dudas por qué algo rondaba por mi mente y no pararía hasta estar segura de ello
Llegué a pensar por un momento que ese chico podía ser el mismo que había estado en su cumpleaños y en el mío. El mismo chico que la había cortejado luego de su cumpleaños e invitado al cine igual como mi estaba asiendo David.
Ese mismo chico con el que me escribía, y pasaba horas conversando. Y si era así no podía seguir conversando con el.
— ¡Oye! ¿Cómo estaba eso por allá? —
Pregunto con curiosidad
— ¿Por dónde? —
Respondí intrigada
— ¡Por allá arriba! Estabas súper sumergida en tu mundo ¿en qué pensabas? o mejor dicho ¡En quien! —
— ¡En una frase! —
— ¡Valla, Cuidado! No valla ser que Shepherd se sienta amenazado —
— Jajajaja —
— ¡No Enserio! ¿en quien piensas? —
— ¡En Nadie! —
— ¡Elizabeth! se supone que somos amigas, ¿Por qué no me dijiste que estabas saliendo con el? —
— ¡Por qué entre el y yo no hay nada! —
— ¡Okay! —
Respondió seriamente
— ¿Cómo pasaste el fin de semana? —
Pregunte para cambiar de tema
— Pues la verdad que bien —
— No suena a qué la pasaras bien —
— Lo que sucede es que termine con mi novio, bueno es que en realidad el y yo como que no congeniamos —
— ¿Por qué lo dices? —
— Pues, además de asistir a la misma escuela de música y que nos guste el mismo instrumento no existe nada más en común entre Nosotros —
— ¿Y por esa razón terminaste con el? —
— Lo que pasa es que me invitó al cine —
— ¡Sigo sin ver la razón! ¿Por qué le terminaste? —
— Sus gustos son fatales para las películas, siento que solo disfruto el. Y pues creo que cuando invitas a tu pareja al cine debería ser algo que disfruten ambos ¿No crees? —
— ¡Pues si! pero.... —
— Si ya se que no es una razón, pero ajá no me gusta —
— ¿No te gusta?—
Pregunte con incertidumbre, su respuesta era muy vaga osea que ¿Que era lo que no le gustaba? el o la película
— Si, osea no me gustó la película y tampoco me gusta el —
— ¡Valla! eso sí que es un problema —
— Pues la verdad que no lo veo así —
— ¿Por qué? —
— Pues por qué me gusta alguien más —
¡Okay! eso sí que no me lo esperaba
— ¡Valla! —
— Si, es del instituto y la verdad que tengo días dándole vueltas en mi cabeza y me gusta mucho—
— ¿Y el lo sabe? —
— ¿Que? ¡No! ¿Cómo crees? —
— ¿Y se lo dirás? —
— ¡Quizás! No lo sé —
— ¿Quien es? —
— Ricardo —
— ¡De verdad! —
— Si, es que desde que empecé a estudiar aquí me e dado cuenta que me gusta su forma de ser me gusta como es, y además somos muy buenos amigos —
— ¡Exacto! Son amigos ¿Que tal si se arruina esa amistad? —
— Eso me da miedo, pero también pienso que las mejores relaciones incluso las que más duran nacen de una buena amistad —
— Pues suerte con eso —
— Gracias, y pues cuéntame qué tal tu fin de semana —
— La verdad que igual que todos los demás —
— ¡Deberías conseguir un novio! —
— ¿Por qué siempre dices eso? —
— Por que así tendrías algo diferente que hacer el fin de semana —
— Algo diferente ¿Como que? —
— Pues, salidas al cine o a comer helado —
— No lo sé, yo puedo ver una película en la comodidad de mi cama y si quiero helado voy a la panadería y lo compró —
— No es igual, ver una película en la televisión que ver un estrenó en una pantalla grande al lado de la persona que te gusta, mientras te abraza y comen palomitas de maíz —
— Pues si tienes razón, quizás no es igual pero no lo veo necesario—
— No digas que no si no sabes lo que es —
Sospechaba que Waleska se encontraba en la necesidad de tener a alguien en su vida alguien con quién compartir además de su familia.
Quizás tenia razón y debía conseguir un novio, pero por otra parte pensaba
¿Que tal si todos son como ese chico que estaba con ella?
¿Que sentido tiene entonces estar con alguien que uno no quiere ?
Eso me ponía a pensar que aún a pesar de todo lo que había ocurrido con este chico Daniel, seguía sintiendo cosas por el y no podía evitar sentir esas mariposas en el estómago cada vez que lo veía.
Luego pensaba en todo lo que me había dicho ese día y lo que sabía de él lo que le había echo a esa pobre chica y pensaba
¿Cómo rayos puedes seguir pensando en el?
¡A caso no te das cuenta que es un miserable! que no hace más que aprovecharse de las chicas que gustan de el
Quería enfrentarlo y decirle todo lo que sentía, quería preguntarle
¿Por qué lo hiciste? y ver cómo reaccionaria al darse cuenta que sabía lo que había echo. Pero no me atrevía hacerlo y quizás no tenía ningún sentido llegar a tal punto después de todo no me había echo nada y ya me había dado cuenta que el no era lo que yo pensaba que era solo era una simple cara bonita y un buen cuerpo pero en su cabeza no había nada estaba hueco y su corazón solo tenía malas intenciones
¿Entonces que sentido tenía querer estar con alguien como el?
¡Deja de pensar el de una vez por todas!
Me dije a mi misma, existen otros chicos
¿Que razón hay para no intentarlo con David?
-pense-
Si ya Waleska no estaba saliendo con su novio entonces no había posibilidad de que ese novio o ex novio fuera David.
— ¿Te hacer una pregunta? —
— ¡Si! Claro Liz ¿Dime? —
— ¿Por qué te interesa tanto saber si entre David y yo hay algo? —
— ¡Pues! por qué.... —
Sonó el timbre y de inmediato nos levantábamos y fuimos a formarnos para la rutina de la semana y los sermones de la directora con respecto a la chicas que asistían a la preparatoria como si fueran a un desfile de modas y no a clases, lo que parecían tener un percuespin en la cabeza en vez de cabello y las chicas que parecían no tener moral al usar las faltas por encima de la rodilla.
Finalmente cada grupo de estudiantes se dirigió a su salón de clases a esperar al profesor que que le correspondió a primera hora.
Mientras tanto nosotros teníamos deporte a primera hora así que nos quedamos en la cancha a esperar que llegara la profesora para iniciar con el calentamiento.
No sabía que ocurría con el destino que razón tenia para siempre hacer que ocurriera algo cada vez que quería hablar con Waleska con respecto a este chico.
Pero por lo menos ya sabía que Waleska había terminado con su novio, así que ya no tenía sentido preguntarle quién era. Y si ese chico hubiera Sido David ya ella me lo habría dicho.
Agite mi cabeza para alejar mis pensamientos y dejar de pensar en todo ello. Si tenia mis dudas sabía que podría aclararlas de otra manera y así sabría si este chico era honesto. Así podía decidir si darle la oportunidad o no hacerlo.