Vittorio Me despierto sobresaltado al oír que tocan la puerta de la habitación con insistencia. Lanzo un quejido agonizante. Meto mi cabeza debajo de la almohada, como si así pudiera aislar el sonido que retumba en mi cabeza. -¡Vete Novak! - exclamó con fastidio. - ¡Es temprano! - No soy Novak. - replica ofendido Astor. - Soy mucho más guapo que él como para que me confundas. - Cómo sea... ¡Vete Astor! ¡Es temprano! - ¿Así es como me agradeces que te haya traído una aspirina y un vaso de agua? - sigue hablando a través de la puerta. - Que desconsiderado de tú parte. No suelo ser así de amable. Suspiro y me levantó con pesar. Abro la puerta al llegar a está. Me observa con una sonrisa divertida. Lanzo otro suspiro, me doy la vuelta y regresó a la cama, mientras él entra y cierra.

