Joon Hee había esperado la visita de su papá en el hospital luego de que le hubiera dicho que su hijo había nacido, y en realidad lo último que pensó que sucedería, era que este lo regañaría por no avisarle en el momento en que Do Hyun entró en labor de parto, porque de esa manera hubiera podido ir al hospital, y si no fuera porque se trataba de su padre y debía de respetarlo, de sus labios habría salido un resentido “¿para qué si no eres doctor?” mientras sus dedos acariciaban su propia oreja, intentando calmar el dolor provocado al ser halada antes por su padre. Pero sabía que eso no se trataba de su papá ayudándole a su esposo a dar a luz, sino en convertirse en su apoyo afuera del quirófano, y que si lo pensaba, le hubiera gustado tener a alguien con quien compartir su preocupación en

