Las palabras del Rey se habían grabado en su mente, pero en todo lo que podía pensar era que se había vuelto loco, por eso hablaba de sí mismo como si fuera otra persona, y quizás si no lo hubiese tenido entre sus brazos en repetidas ocasiones, le habría creído, sin embargo, a excepción de su embarazo no había nada diferente en su cuerpo, por lo que descartó el creer que no era la misma persona de la que se enamoró. También Jun Oh creía que por la convivencia entre el Rey y el anterior Emperador, ellos habían comenzado a desarrollar sentimientos el uno por el otro, pero nunca creyó que fueran tan profundos, tanto como para que ahora el doncel quisiera morir, utilizando las palabras exactas para enojarlo luego de su intento fallido de matarlo. Lo correcto hubiera sido que terminara con su

