El rey Hermon Cordillera bebió cerveza caliente y se bebió una pinta de un trago. Después se chasqueó los labios y soltó un ahhh satisfecho. Orinó dentro del garderobe, y abandonó las instalaciones cerrando la puerta tras de sí. ahhh Cordillera estaba ansiosa por volver a las mazmorras. El castillo estaba casi en silencio. Era medianoche y su gente dormía. Dos guardias vigilaban las puertas estratégicas y otros patrullaban fuera y a lo largo de las murallas. Cualquier otra persona despierta y en movimiento sería detenida por sospechosa, preguntada por qué deambulaba, pero él no había visto ni oído a nadie. No le gustaba la idea de Ida a solas con los magos. De hecho, cuanto más lo pensaba, menos le gustaba. Volvió corriendo hacia la puerta cerrada. Sus pisadas retumbaron en el suelo de r

