─¿cómo va todo en tu famoso y pesado trabajo. ─se sienta Sabrina junto a ella en el portal de la casa de su amiga. ─pues... ─se sienta dejando escapar un largo suspiro, viendo como los niños juegan con el esposo de su amiga. ─¿hace cuanto tiempo que no nos veíamos? ─la regaña. ─y no he sabido mucho de tí, yo sabía que no nos veríamos, pero mira que dejar de vernos así... no inventes, ¿has hablado con el hermano de Karina?, ella me dice que lo ha visto poco porque se fue a Londres y Madrid por unas cosas de su padre. ─añade. ─No hemos hablado desde que empecé a trabajar. Te diría que todo es cosa suya, pero la verdad es que no he querido hablar con él. ─niega con algo de recelo. ─después de lo que pasó la última vez... Sabrina no viste como se puso con la sola idea de que lo consideran u

