Con el cabello recogido en una coleta que termina en ondas medianas, maquillaje discreto, acompañado de un hermoso, pero sencillo vestido de satin beige, con sandalias de tacón fino del mismo color, con lo nervios de punta, se ve frente al espejo, reconsiderando su está bien, o si debería cambiar su ropa. ─¿no crees que es mucho? ─pregunta seriamente preocupada Ángel viendose al espejo. ─ya estoy muy vieja para andar vistiendo así. ─balbuceó con duda. ─¿vieja?, ¿estas locas?, si tú estás vieja, ¿donde quedo yo?. ─pregunta lanzándole un cojín. ─El que hayas tenido tres hijos, a edades que muchas mujeres recien lo consideran, no significa que lo seas. Eres joven, apenas llegas a los 30, y estás de hecho en tu mejor momento. ─aclara tomando un labial rojo de su caja de maquillaje. ─Esto t

