Nathan frunció el ceño cuando contempló a su pareja disminuir la velocidad lentamente por el camino de tierra, de teniéndose frente a un gran cartel de madera que anunciaba el nombre de la granja con desgaste. —Granja familiar Abbott —leyó—. ¿Tienes algún plan? —preguntó, observando a su pareja. —Lo tengo, sí —asintió y entonces volvió a poner en marcha el vehículo. —¿Jude? —preguntó Nathan, observándolo confundido—. ¿Vas a ir de frente? —No sabemos si por el bosque siguen los renegados, y si confirmamos que está aquí, solo necesitaremos un plan para sacarlo de ahí —expresó. —Si, como si lo que acabas de decir no sonó para nada similar a un secuestro —negó suave, entrecerrando su mirada cuando encontró camiones descargando materiales—. Pensé que dijiste que era una granja que apenas s

