Hola ¿Cómo estás el día de hoy? Te vi otra vez así que estoy feliz, por una parte me gustaría que no regreses otra vez porque solo veo tus ojos llenos de tristeza pero si te vas entonces quien estará triste seré yo, hasta ahora no he tenido a nadie y siento que por fin te encontré, aunque estas no son las mejores circunstancias, espero que podamos conocernos mejor fuera de este lugar...
- es bueno volver- dijo Missa sentándose otra vez
-¿por qué?-
-Este lugar salvó mi vida dos veces-
-¿dos?-
-La primera vez que vine pensaba que no tenía motivos para seguir viviendo, de hecho había escrito una carta para mi hermano, ese día me encontré este lugar y escuché tu guitarra, no tenía idea del porqué pero eso me dio fuerzas para continuar, era como si trataras de transmitirme un mensaje-
-¿dónde está la carta?-
Missa sonrió y le quitó lo que aquella chica tenía en sus manos
-No sé si sea coincidencia pero también me gusta hacerlo- dijo volviendo a hacer el barco de papel que la chica había hecho mal- lo dejé ahí para que el agua se llevara aquello que tanto quería decir como despedida, lo lamento por llenarla de tristeza, siempre que me venía dejaba alguna carta aquí-
-¿no te preocupaba que alguien la encontrara?-
-De hecho quería que lo hicieran, quería que alguien supiera "accidentalmente" por lo que estaba pasando y me ofreciera compañía-
-Nunca aprendí a hacerlos, puedo hacer muchas cosas complicadas pero si me pones un papel para armar algo no podré-
-Cada cosa tiene su dificultad y no siempre podremos hacerlo al principio, no porque los demás puedan hacer algo que tú no tienes que catalogarlo como algo mundialmente fácil, es cuestión de lo que cada uno puede hacer, cada uno tiene su talento y importa, incluso si es solo armar un barco de papel, por ejemplo, vos tocas la guitarra y eso es fácil para ti, es tu talento pero si me pones la guitarra a mi no podría hacerlo-
-¿Qué tal te fue con tus padres?-.
-No los vi... -
-¿por?-
-No lo sé, aún no estoy lista-
-Pero... -
-Me dejaron una carta-
-¿la leíste?-
-Esa es la razón por la que estoy aquí, no quería leerla sola, necesito compañía-
-léela entonces-
Missa empezó a leerla en voz super baja, su corazón y su cuerpo empezaron a temblar a pesar de que no creía lo que decía la carta pero se sentía un poco feliz, sus padres nunca habían puesto un mínimo esfuerzo en escribir algo a mano, ni siquiera dos líneas, eso la hizo sentir como si realmente lo estaban intentando pero en el fondo no quería engañarse a sí misma porque solo han pasado unos días, tal vez en el futuro ellos dejen de hacerlo
Al terminar de leerla respiró profundo y la empezó a doblar haciendo un barquito, luego se levantó y la puso en el lago
-Eso se llama contaminación- dijo la chica que estaba a su lado
-Lo siento-
-Que haya estado ayer y hoy contigo no significa que siempre lo estaré, tengo mis propios asuntos que resolver y también necesito mi espacio y tiempo para mi, no soy tu amiga... Recuérdalo-
-Lo sé y lo siento, no estoy pidiendo que hables conmigo ni que me prestes atención, puedes solo hacer como si no estuviera, lo único que pido es que estés sentada a mi lado porque no podré hacer esto sola, además tu fuiste quien me dijo que les de una oportunidad para que así pudiera marcharme, estoy haciendo eso-
-Bien entonces, espero puedas irte pronto de acá-
-Ahora puedes irte, gracias por tu compañía-
-¿no vas a regresar a tu habitación?-
-Quiero estar aquí un rato más, tengo muchas cosas que pensar acerca de ellos-
-¿Quieres que me quede?-
-¿podrías?-
-Lo haré porque fui yo quien te lo pidió así que te ayudaré hasta el día en el que puedas irte, pero solo eso, nada más... Búscame cuando necesites hablar sobre eso o necesites compañía-
-Nunca voy a entenderlo-
-¿entender que?-
-¿Quién te hizo tanto daño como para que alejes a la única persona que quiere tenerte a su lado? Aunque estoy segura de que también disfrutas la compañía-
-Me gusta estar sola, ya te lo dije-
-A todos nos gusta estar solos, lo disfrutamos y es genial porque es nuestro espacio donde podemos pensar y dialogar con nosotros mismos, siempre es bueno estarlo pero también nos gusta tener compañía porque nos volveríamos locos si nos pasamos toda la vida hablándole a la pared, también necesitamos una voz desconocida que responda nuestras dudas, que se ría de nuestros chistes, necesitamos sentir la respiración de alguien más, necesitamos saber que no estamos solos en este mundo, que no sólo somos nosotros... Necesitamos que sea equilibrado y sé que lo sabes perfectamente-
-Siempre hablas demasiado-
-De hecho no lo hago contigo porque no tengo confianza-
-Creo que la tienes ¿si quiera respiras al hablar? ¿Dónde aprendiste todo eso?-
-yo solía ser así, me encerraba en mi cuarto y siempre esperaba la respuesta de alguien más pero nunca la tuve-
-Tampoco es como si alguien llegara de la nada a tu habitación a hablarte, eso sería un poco extraño, de hecho bendecir la casa sería una opción-
-¿te imaginas?- Missa empezó a reírse del sólo imaginarlo
La chica a su lado también lo hizo y luego hubo silencio
-Ahora por fin puedo tener la respuesta de alguien más, por fin puedo reír con alguien más-
-No te acostumbres, ya te lo dije.. -
-Lo sé lo sé, no somos amigas y no lo seremos nunca, solo me estás ayudando.. No, de hecho no me estás ayudando-
-¿a qué te refieres?-
-Esto solo te beneficia a ti porque así te dejaré libre así que no me ayudas directamente, lo estás haciendo todo por ti-
-Pero también sales ganando vos, todo perfectamente equilibrado, tú lo dijiste-
-No uses mis palabras contra mi, es jugar sucio-
-Querías quedarte a pensar pero solo has estado hablando-
-Tampoco me detuviste-
-Solo quería ser amable-
-Gracias, desearía poder grabar para siempre estos momentos y en el futuro recordar que no siempre estuve sola, que en algún momento alguien estuvo a mi lado apoyándome incluso si no lo quería y que también disfrutaba de mi compañía incluso si no lo decía-
-Tienes buena imaginación-
-Espero en el futuro también me recuerdes incluso si piensas que soy molesta, pero estarías pensando en mi, eso me haría muy feliz-