Pov: Logan Wallace — Se ha vendido todo —Dafne está sorprendida. — Yo te lo dije —sonríe. — Hoy tienes razón, que no se te suba más el ego —me carcajeo. — No necesito que suba, yo sé que no me equivoco —abre su boca asombrada a la vez que achica su mirada. — Ese ego es más grande que Los Ángeles —solo le muestro una sonrisa ladina. — ¿Me gané un premio por tener razón? —arquea una ceja. — Nada, la satisfacción de saber que la tenías —abro mis ojos. — Tú me has estafado, gruñoncita —ríe con ganas. — No, yo jamás prometí nada, imposible acusarme de estafa —miro el reloj y ya casi es la hora de salida. — Ya saldré, te llevo —niega—. ¿Me rechazas? —vuelve a negar. — Vine en mi auto, debo volver en él —eso es un fastidio. Quería llevarla yo. «¿Cuál es la diferencia?» Quería

