POV Galia Ver la determinación de Tomás al hablar después de darme tremendo susto, me causa algo de gracia, pero sostengo mi risa al ver su semblante frío el cual nunca le había visto, pero eso no cambia lo molesta que me encuentro con él. - Bien, tienes cinco minutos empezando desde ya - Ah no Srta. Sáenz, usted a mí no me va a tomar el tiempo que necesito para hablar con usted (se gira y traba la puerta con todos los seguros que está tiene) tú te vas a sentar (me siento de inmediato, ¿Por qué le hago caso?) Y me vas a escuchar - ….. - Muy bien, así me gusta, que seas obediente, (estoy tan acostumbrada a que se comporte como un manso corderito conmigo que esta nueva faceta de él me está excitando) primero que todo entre Sharon y yo no hay ni ha habido nunca absolu

