La mañana llego y Harry había decidido tomarse el día libre por mí, dijo que quería ir conmigo al doctor y luego iríamos a comer. –y como está todo allí adentro doctor? – pregunto Harry luego de esperar por los exámenes. –al parecer Maddie no ha comido muy bien estos días, pero aparte de eso todo está perfecto – sonrió. Harry me miro serio. –muchas gracias – respondió educado. En cuanto el anciano se fue Harry se acercó molesto. – porque no estas comiendo bien Maddie? – frunció el ceño. –porque cuando tú te enojas conmigo, me haces sentir mal y cuando eso pasa se me va el apetito – musite. –ah entonces es mi culpa? – dijo levantando ambas cejas. –puede ser… – susurre. –cariño, cada vez que te haga sentir mal golpéame en la cara – dijo tomando mis manos. – … no. mejor no, si lo

