Harry me estaba besando y ni siquiera sabía si estaba cuerdo o no. Pasaron segundos y aun me seguía besando. Sentía algo en el estómago, pero era más mi confusión la que inundaba mi mente. –Detente - lo pare y me aleje un poco, no estaba molesta. –No, no - suplico tomando mis manos. –Maddie_ deberíamos irnos de esta ciudad y estaremos bien - mascullo. Pero Harry estaba muy equivocado. –La cuidad no es el problema - le corregí. - eres tú -. Harry rio. - ¿yo? - se dijo con la mano. - pero yo jamás eh sido un problema, bueno solo para las compañías que no son mías, allí si soy un problema y uno muy grande… - sonrió. –Bueno ahora también lo eres - volví a decirle. - y que es lo que quieres que cambie? - se cruzó de brazos con resentimiento. –Bueno eres muy impulsivo - le dije enumeran

