Harry no me había hablado en toda la noche, y cuando por fin salió de su estudio, dijo que estaba muy cansado y que se dormiría temprano, este hombre me estaba aplicando la "ley del hielo". Esa noche dormimos en la misma cama, pero me sentí más sola que nunca, estaba realmente arrepentida. Mire el reloj eran las tres de la mañana y no podía dormir. -¿Harry? - pregunte y me gire para verlo, pero estaba de espaldas a mí. Me acerque un poco más y pase mi brazo por su cadera. Se removió un poco en la cama. - estas despierto? - pregunte con esperanzas, pero no me respondió. Volví a mi posición inicial y cerré los ojos con fuerza deseando poder dormirme. –Que quieres? - Escuche su voz grave resonar por toda la habitación. –Nada - respondí y me quedé inmóvil. Pude sentir cuando se giró sobre l

