"No, primero debes ser castigada", sus manos dejaron sus caderas y agarraron sus muñecas, las sujetaron contra la pared junto a su rostro, y se embistió con más fuerza en ella, hasta que gritara, y culminara para él, disfrutando su castigo en su cuerpo. Aceptó cada embestida agresiva que él le daba, lo disfrutó, entregándose por completo a ello. Sintió su cuerpo entero siendo empujado con fuerza contra la pared mientras él gruñía satisfecho, culminando él mismo, su respiración tan agitada como la suya ahora. Su boca estaba junto a su oído. "Nunca más, Izzy, me dejarás." Le dijo roncamente. "Saldré y te castigaré si lo haces." Izzy mordió su labio inferior y clavó sus ojos en él. Parte de ella estaba aterrada por esa afirmación, pero otra parte estaba emocionada por ello al mismo tiempo.

