Pero demonios, no había mirado a otra loba desde que descubrió a su Mate desconocida hace tantos años. Por si acaso tocar a otra loba todavía le haría daño, no sabía si había una reacción de rechazo o no. Pensó que había sido muy considerado con ella, a pesar de que no tenía pruebas reales de que ella fuera su Mate. Ni siquiera había dejado que otra loba se acercara a él en 8 malditos años. No era algo fácil para un hombre con sangre de Alfa. Aunque no había sido tan difícil para él, probablemente porque ya la había probado y a partir de ahí nada más le interesaba realmente. Una señal reveladora de que ella era realmente su Diosa- Mate. Había ido a buscar en el patio y encontró una pequeña puerta cubierta por la cobertura que crecía a lo largo de las paredes, oculta a la vista pero bien cu

