Corte la llamada luego de haber arreglado una fecha de reunión y mi muñeca izquierda, allí había un lobo. Suspire, desde que está allí, mi vida les pertenece a un lobo. Cerré mis ojos y yo dejé caer sobre mi cama. Hemos sido un día bastante agitado, como todos los anteriores. Tenia suerte de haber terminado con los exámenes y estar de vacaciones ahora. Tocaron dos veces la puerta, emitir un gruñido como respuesta. No creía poder ver a nadie en estos momentos. -¿Mayo? Levante la cabeza para poder ver a Zac. -¿Qué haces aquí? -Pregunte reincorporandome-no me dijiste nada de que vendrías. Se acercó y me dio un casto beso antes de sentarse a mi lado- Quería verte. Sonreí y sujeté su mano- No creas que vendrías, ya sabes por lo que pasó con Rosario. -Ella se disculpó. Cuando llegué me

