Capítulo 12 Luego de desayunar, fui en busca de mi celular. Tuvimos varios mensajes, entre ellos de las chicas y de mi padre. Aunque había dejado una nota de que había salido temprano a ver a un amigo, era claro que se preocuparía. Papi ¿Ocurrió algo? Que no, nada. Papi ¿Entonces por qué saldrías temprano un sábado a la mañana? No quieras engañarme, mayo. Ayer no bajaste a cenar y te conozco lo suficiente como para saber que no era porque estabas llena. Pase una mano por mi rostro y decidí no contestar, me pase al chat de las chicas y las tranquilice. Sus maldiciones convocarían a todo un infierno. El celular comenzó a vibrar sin parar, una llamada de papi. Contesté- Tienes razón, no había comido nada durante el día. -¿Qué tuvieron que pensar? -Descubrí que me gusta una per

