Capítulo 8
La casa destinada a la fiesta, era enorme, la música sonaba por toda la cuadra y desde afuera se podría afectar a la gente bailando. Entramos todos juntos y luego Scott desapareció de nuestra vista.
-Esto es asombroso- comento Aria mientras caminábamos entre la gente.
-Lo es, hace un tiempo no estoy en una fiesta de estas.- mira a Alexa y le di la razón. La última vez que habíamos ido a una fiesta universitaria fue hace cuatro meses, quizás más. -Vayamos por algo de beber.
Luego de encontrar las botellas de cerveza, nos mezclamos entre la gente y nos pusimos a bailar. Alexa fue rodeada rápidamente por algunos chicos, así que sujete a Aria y la mantuve bailando conmigo.
-No me dejes sola- solicité mientras bailábamos- no quiero bailar con nadie, ya que él no está aquí.
Sonreí con cariño para ella y asentí.
-¿Alexa? - le pregunte. Aria se encogió de hombros y sacudió su cabeza.- Debo ir a buscarla antes de que haga algo de lo que luego se arrepienta. ¿Vamos?
-Iré al baño a refrescarme un poco y te alcanzare rápidamente- prometió mientras se alejaba.
Comencé a buscar a Alexa entre toda la gente. Había tanta multitud que esto estaba estaba volviendo algo difícil.
-¡Suéltame! ¡Maldito infeliz! - Quizás un grupo de tres chicos bastante altos, quizás jugadores de fútbol, sujetando a Alexa mientras esta se sacudía intentando zafarse.
Me acerque y le patee el gemelo al tipo que la sujetaba de las muñecas. Cuando cayó de rodillas le di un codazo en la sien, dejándolo fuera de juego.
-Que lindos muchachos- sonreí de forma inocente- ¿Qué les parece si nos divertimos un rato? -Golpe al que tenía más cerca y luego lo patee en la entrepierna, cuando cayó el suelo por el dolor le sonreí al último que quedaba. - ¿Tienes miedo? Prometo ser suave contigo, cariño.- le guiñe un ojo descaradamente. Levanto ambas manos y negó.
Alexa se abrazó a mi costado, la sujete por los hombros y nos alejamos de allí.- Vamos a casa, ya tuve suficiente.
En eso Aria se acercó rápido a nosotras y abrazo a Alexa- Llamare a mi mamá y le pediré que pase por nosotras.
La mamá de Aria paso por nosotras, nos dejó, a Alexa ya mí en casa de la primera, y luego se fue.
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Me acomodaría las bolsas de alimento, cuando escuche a alguien aclarándose la garganta detrás de mí.
-Hola Mark- salude sin voltear a verlo.
-¿Necesitas ayuda?
-No, gracias. Soy bastante fuerte- le sonreí.
-Puedo verlo- dijo algo incómodo- ¿Vas a un gimnasio? ¿O haces algún deporte?
-Fui a natación desde los siete hasta los diez y luego me inscribí en clases de defensa personal. Lo deje hace un año, tal vez, no recuerdo bien. ¿Por qué?
-Nada en particular, es que no luces muy atlética.
Solté una risita y asentí convencida de eso.
-Niños es bueno verlos, tengo un regalo para ambos- sonrió Wally- ta da – en su mano había dos entrada para el cine.- me regalaron estos boletos, pero nosotros no somos fanáticos de las películas así que… decidimos darles un premio por su arduo esfuerzo. – nos quedamos mirándolo.
-Cariño, no tienes ni una pizca de delicadeza.- se burló Marlene- ten, invítala a salir.- le paso las entradas a Mark, quien se quedó en blanco.
Me reí un buen rato de su expresión antes de acercarme y tomar una entrada.- Vamos al cine, ellos invitan.- le guiñe un ojo. Sus orejas se pusieron rojas pero asintió de acuerdo. -Luego te escribo y arreglamos bien, ahora debo irme, mi turno ya termino.
Tome mis cosas, me despedí de ellos y salí rápido de allí.